Desafiando los pronósticos de lluvia, la Municipalidad de Neuquén organizó una feria de la diversidad cultural que congregó a migrantes y sus colectividades en el Paseo de los Héroes. Durante aproximadamente cinco horas, el evento se llenó de colores, producción gastronómica y música, conmemorando el espíritu de encuentro y celebración.
Entre las vibrantes presentaciones, el grupo de folclore “Orgullo Chapaco” de Vista Alegre, originario de Tarija, Bolivia, se destacó con sus danzas típicas. Fran, coordinador de la agrupación, explicó que su objetivo es “mostrar las tradiciones de Bolivia”, interpretando cuecas con pañuelo y el bailecito chapaco. Muchos de sus integrantes trabajan en las chacras locales y en el Mercado de Concentración de frutas y verduras, buscando que la comunidad neuquina conozca su cultura.
Luciana De Giovanetti, secretaria de Derechos Humanos, Relaciones Institucionales y Cooperación Internacional, subrayó la importancia del evento. “Neuquén fue construida a partir de grandes corrientes migratorias que forjaron la ciudad”, afirmó, destacando que este espacio de encuentro sirve para exhibir la cultura, las comidas y la rica diversidad que hoy se celebra.
La oficina municipal del migrante juega un papel clave en la integración, identificando necesidades y conectando a los recién llegados con residentes y connacionales. Esta asistencia abarca desde la inscripción escolar hasta la orientación sobre oficinas públicas y trámites para regularizar su situación en el país.
Como novedad, la municipalidad presentará pronto una aplicación llamada “Migra Nqn”. Esta herramienta, disponible en varios idiomas —incluyendo inglés, francés, español y chino—, funcionará como una guía esencial para quienes arriban a Neuquén. Ofrecerá información sobre las dependencias públicas, la terminal de ómnibus y otros datos necesarios, y podrá descargarse desde la página web oficial.
Las historias de quienes llegaron a la región son diversas y profundas. Noelia María García Arias, venezolana con 18 años en Argentina, compartió su experiencia. Mencionó que lo primero que buscan sus compatriotas es información para iniciar trámites, además de ropa, ya que muchos llegan con lo mínimo y el frío neuquino es un desafío. Destacó la gran solidaridad de venezolanos y argentinos.
El esposo de Noelia llegó a la región para trabajar en el sector petrolero con Repsol YPF, tras un período difícil en Venezuela. Aunque muchos esperaban mejoras, la situación en su país natal no ha cambiado, y las familias venezolanas siguen arribando en busca de trabajo y estabilidad. Noelia estima que hace unos seis meses había alrededor de 25.000 venezolanos entre Neuquén y Río Negro, aunque el número varía constantemente con regresos y nuevas llegadas.
Gloria Amparo Garzón Valle, de Colombia y residente en Neuquén desde hace ocho años, también describe la migración como una búsqueda de oportunidades económicas, trabajo, y tranquilidad. Celebra cómo la cultura se entrelaza, notando que “hasta los restaurantes argentinos ya tienen tequeños y arepas, eso es grandioso para nosotros”. Gloria trabaja como manicurista, mientras su familia tiene emprendimientos gastronómicos. Ella y su grupo traen la “cumbia colombiana, folclórica, de raíces caleñas y paisanas”. Mantienen el contacto con sus familias en Colombia por internet y videollamadas, y aquí, colaboran con quienes van llegando. Su consejo principal para los recién llegados es regularizar el DNI para conseguir empleo, una tarea que puede ser complicada para personas mayores de 40 años en su país de origen.