La investigación por la balacera ocurrida el jueves por la noche en Centenario tomó un giro trágico. Un joven de 23 años, que viajaba como pasajero en un vehículo de aplicación, falleció este viernes pasadas las 17. Fuentes judiciales confirmaron a Diario RÍO NEGRO el deceso del hombre, quien se encontraba internado en el Hospital Castro Rendón de Neuquén Capital por graves heridas en la cabeza y los brazos.
El violento suceso comenzó a las 22:40 del jueves, cuando el Centro de Operaciones Policiales (COP) alertó al Comando Radioeléctrico sobre el ingreso de una persona herida por un arma de fuego en la guardia del Hospital Natalio Burd de Centenario.
Al llegar al centro de salud local, los efectivos se entrevistaron con la conductora del vehículo, una mujer que realizaba viajes para la plataforma DiDi a bordo de un Renault Sandero gris. Iba acompañada por su hija de 15 años.
El viaje había sido solicitado desde una tienda en Centenario por un menor de 15 años, quien subió al auto junto al joven de 23 años. En el trayecto hacia el destino —calle Cuba, entre Cavalli y Santa Teresa de Jesús—, el adulto le advirtió a la conductora que estaba armado, pidiéndoles que mantuvieran la calma y siguieran sus indicaciones.
Una vez en el final de la calle Cuba, el adolescente descendió del rodado e indicó que aguardaran en el lugar. Transcurridos unos cuatro minutos, el hombre de 23 años, que permanecía en el asiento trasero, reaccionó de forma repentina exigiendo a la mujer que acelerara a toda velocidad. En ese instante, se escucharon al menos tres detonaciones de arma de fuego, y un impacto dio de lleno en la luneta trasera del vehículo.
La conductora aceleró e intentó alejarse del peligro. Tras recorrer unas cuadras, preguntó al pasajero si se encontraba bien, pero lo encontró inconsciente y con abundante sangrado en la cabeza y extremidades. Ante la gravedad, lo trasladó de inmediato a la guardia del Hospital Natalio Burd.
En el nosocomio, el personal policial encontró, a pocos metros de donde quedó estacionado el auto, una riñonera negra, un teléfono celular y un arma de fuego. Estos elementos pertenecían al herido y habían sido manipulados por el personal médico durante la asistencia y el traslado fuera del coche.
Tras examinar el arma, los peritos confirmaron que se trataba de una pistola Bersa BP9fs calibre 9 mm de color negro, un modelo conocido por su potencia de disparo. Además, la pistola tenía adosada una mira réflex tipo RDS (Red Dot Sight), un accesorio óptico que se utiliza habitualmente en tiro deportivo o táctico para una rápida fijación de objetivos.
Dada la complejidad del traumatismo craneal, la víctima fue derivada de urgencia la misma noche del jueves desde Centenario al Hospital Provincial Castro Rendón de Neuquén Capital. Allí permaneció en terapia intensiva con pronóstico reservado hasta que se confirmó su deceso en la tarde del viernes.
La Fiscalía de Homicidios, a cargo de Guadalupe Inaudi, y el personal policial continúan trabajando. Se están relevando cámaras de seguridad y recabando testimonios en la zona de calle Cuba para esclarecer la mecánica del ataque, determinar si se trató de una emboscada o un ajuste de cuentas y lograr la identificación de los agresores.
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