El Banco Nación (BNA) puso en marcha este lunes una flamante línea de préstamos, indexados por Unidades de Valor Adquisitivo (UVA), pensada para facilitar la compra de vehículos, tanto nuevos como usados. Esta iniciativa busca inyectar liquidez en el sector automotor y se enmarca en las recientes medidas gubernamentales orientadas a reactivar la economía, en un momento donde la industria solicita alivio fiscal y el mercado de autos muestra signos de estancamiento.
La nueva opción de financiamiento permite a los clientes adquirir automóviles, camionetas o utilitarios, sean 0km o de hasta diez años de antigüedad. Destaca por ofrecer la posibilidad de financiar hasta el cien por ciento del valor del vehículo, sin necesidad de constituir prenda sobre el mismo, con un monto máximo por usuario de $100 millones de pesos. Esta cifra equivale a unos 65.360 dólares, considerando el tipo de cambio actual.
El plazo para saldar estos créditos ajustables por UVA se extiende hasta los cinco años (60 meses), diferenciándose de la línea tradicional de préstamos en pesos que el BNA ya ofrece, la cual cuenta con tasas fijas y un plazo máximo de 72 meses. Esta dualidad brinda a los interesados la flexibilidad de elegir el esquema que mejor se adapte a su situación financiera.
En cuanto a las condiciones de interés, los clientes que perciben sus haberes a través del Banco Nación se beneficiarán de una tasa de UVA + 19% nominal anual. Para el resto de los usuarios, la tasa aplicable será de UVA + 25% nominal anual. En contraste, los préstamos tradicionales en pesos presentan tasas nominales anuales del 36% para la cartera de haberes y previsional, y del 46% para los demás clientes.
Uno de los principales atractivos de esta nueva propuesta radica en las cuotas iniciales significativamente más bajas. Por ejemplo, para un crédito de $10 millones a 60 meses, un cliente que cobra su sueldo en el BNA pagaría una cuota inicial de $292.656 con el esquema UVA, frente a los $424.330 que representaría la opción en pesos. Para los demás clientes, la diferencia también es notable: una cuota inicial de $343.333 en UVA contra $508.664 en pesos.
Es importante señalar que, al estar ajustada por UVA, tanto la deuda como las cuotas evolucionarán al ritmo de la inflación. No obstante, la modalidad incorpora un punto porcentual anual adicional que permite acceder a una opción de tope de cuota, vinculada a la variación de los salarios (CVS), buscando ofrecer un resguardo ante fuertes aumentos inflacionarios.