A días de cumplirse el primer mes del trágico fallecimiento de Ernestina Pais (1972-2026), su hijo, Benicio Guyot, compartió en redes sociales un emotivo y profundo mensaje, revelando el dolor que lo acompaña desde aquel fatídico 26 de junio.
La conductora y actriz perdió la vida en un accidente de tránsito en Martínez, San Isidro, cuando el vehículo que conducía fue embestido por una formación del Tren de la Costa de la Línea Mitre en un paso a nivel. Tenía 54 años.
En un dato relevante que se conoció días antes del recordatorio de su hijo, el resultado definitivo del examen toxicológico practicado a Pais tras el siniestro dio “negativo”. Esto significa que las autoridades determinaron que “no se detectó presencia de alcohol ni de sustancias tóxicas en sangre”, despejando cualquier especulación al respecto.
Benicio Guyot, de 22 años, fruto de la relación de Ernestina con el fotógrafo Alejandro Guyot, expresó su pena en una historia de Instagram con palabras directas y sentidas: “Te pienso y te abrazo mientras me rompo en mil pedazos. Leo nuestros últimos mensajes. Estábamos tan bien. Todo iba tan bien”.
El joven continuó su relato, marcando la fecha del suceso como un punto de quiebre irreparable: “Manchados para siempre los viernes en mi vida, llenos de dolor y desesperación”.
Reflexionando sobre las palabras no dichas y los sentimientos guardados, Benicio manifestó con cruda honestidad: “Contemplo todo lo que no te dije, todo lo que no me animé a admitir que sentía. Que te amaba, tanto y tanto. Que no, no me das vergüenza, y que sí, que sí me enorgulleces. Pero sé que ya es tarde”.
La dificultad para asimilar la ausencia de su madre es evidente en sus palabras, donde la negación y el deseo de cercanía aún persisten: “Te cuido aunque ya no estés. Porque siento que sí. Siento que si levanto el teléfono y te quiero llamar, me vas a contestar, pero sé que no, que no va a suceder”.
El amor incondicional que sentía por su madre se describe como una fuerza que lo atraviesa por completo: “Porque el amor que yo recibía de tu parte, con todos los defectos que puede tener cualquier relación, lo tengo impregnado en cada parte de mi ser. Porque lo siento, lo siento tan fuerte. Porque no caigo. No caigo en que ya no estás, en que ya no me vas a llenar de besos el cachete mientras me repetís que me amás”.
Cerrando su emotivo texto, Benicio Guyot compartió una dura reflexión sobre la fragilidad de la vida y el tiempo: “Y yo, tan iluso, de creer que eso duraría para siempre. Porque nada lo es. Y cómo cuesta darse cuenta, lo suficientemente tarde, de todo lo que uno podría haber hecho distinto”.
Además de su mensaje, Benicio acompañó el recuerdo con dos fotografías de su niñez, en las que se le ve sonriente junto a su madre, evocando tiempos pasados.