Recientemente, en redes sociales como Instagram y TikTok ha surgido una tendencia denominada “Boy Kibble”. En este tipo de plataformas constantemente aparecen corrientes relacionadas con la alimentación y el estilo de vida, pero esta forma de comer ha ganado en los últimos meses entre personas que entrenan o realizan actividad física de alto rendimiento con frecuencia.
El Boy Kibble se asocia con comunidades enfocadas al gimnasio y el estilo de vida saludable, donde organizar el tiempo de forma eficiente y cumplir objetivos físicos son prioridades del día a día. En este tipo de contextos, muchas veces la comida deja de ser un elemento para disfrutarse y se convierte más en una herramienta funcional, por lo que a menudo se diseñan estrategias para cumplir con todo, pero sin la complicación de preparar comidas complejas.
No obstante, se debe entender que este tipo de prácticas no surgen de la nada. Las plataformas que impulsan la cultura del fitness también hacen que sea muy fácil caer en extremos o en una forma de ver la alimentación bastante reducida. Así que, aunque parezcan tendencias prácticas, se deben analizar con criterio antes de incorporarlas a la dieta diaria, recordando que cada persona tiene necesidades nutricionales diferentes.
Qué es el Boy Kibble y cómo se prepara
El término Boy Kibble puede traducirse como “croqueta para chico”, aunque en realidad son alimentos inspirados en las croquetas para mascota, es decir, preparaciones extremadamente simples que reducen los ingredientes al mínimo y a lo básico para evitar elaboraciones complejas. Así, se suele integrar una fuente de proteína, como pollo o carne, con un poco de arroz y, en ocasiones, algunas verduras, todo bajo la idea de preparar algo rápido y fácil con macros controlados.
Las recetas son bastante sencillas, pues se suele cocinar todos los ingredientes por separado con técnicas simples como el hervido o la plancha, mezclarlos de manera homogénea y servirlos en un mismo plato, justo como si se tratara de “croquetas” para adulto. No hay variedad de técnicas, combinaciones diferentes de ingredientes o la integración de otros sabores y texturas; el Boy Kibble se enfoca en una alimentación práctica y constante sin tener que dedicarle demasiado tiempo.
Aunque puede parecer una solución bastante práctica, sobre todo si no tienes mucho tiempo para cocinar, este tipo de alimentación no suele recomendarse como base de la dieta diaria, pues puede presentar algunos elementos de riesgo. Por ejemplo, la falta de variedad puede limitar la ingesta de nutrientes esenciales o generar una relación poco equilibrada con la comida. Por ello, lo mejor es contar con la guía de un profesional en nutrición y salud para ajustar la alimentación si buscas cumplir con ciertos objetivos físicos. Así, tu dieta estará enfocada en tu estilo de vida, tu cuerpo, tu estado de salud y otros factores importantes.
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