El Parque Nacional Iguazú superó la situación crítica de la semana pasada, generada por el notable incremento del caudal del río. Este fin de semana, casi 7.000 turistas volvieron a maravillarse con los 275 saltos que se recortan en medio de la selva misionera. Aunque el lunes el río Iguazú aún registraba 6.460 metros cúbicos por segundo, más de cuatro veces su promedio habitual, y la tendencia era creciente según Copel, el buen clima y una gestión cuidadosa permitieron una apertura casi total del parque.
El regreso del buen tiempo a la región facilitó que los visitantes gozaran de la majestuosidad de las Cataratas. Todos los circuitos, a excepción de la Garganta del Diablo, estuvieron habilitados al público. Asimismo, la travesía náutica, que ofrece una aproximación inigualable al Salto San Martín, operó con normalidad, enriqueciendo la experiencia de miles de turistas.
Los pronósticos meteorológicos auguran condiciones favorables al menos hasta el jueves, día en que se esperan nuevas precipitaciones. La ausencia de lluvias en los últimos días trajo un alivio significativo a toda la cuenca del río Iguazú, permitiendo una considerable disminución de su caudal tras haber alcanzado un pico de 15.900 metros cúbicos por segundo. Esta situación extrema había obligado a Parques Nacionales y a la empresa concesionaria Iguazú a cerrar completamente el acceso a las pasarelas el lunes anterior, con una habilitación parcial al día siguiente. Desde el miércoles, la operación de todos los paseos volvió a la normalidad, una situación que se espera mantener hasta la próxima semana.
El fenómeno del Niño impone a las autoridades del Parque un monitoreo constante del comportamiento del río Iguazú en territorio brasileño. Este seguimiento es crucial para prever la llegada de caudales extraordinarios y así planificar cierres preventivos si el desplazamiento de los visitantes pudiera volverse inseguro. El protocolo de seguridad establece el cierre de los circuitos Superior e Inferior cuando el nivel del río supera los 12.000 metros cúbicos por segundo.
Curiosamente, la semana pasada se decidió mantener habilitados algunos recorridos con un caudal superior al límite establecido, debido a que no se detectó la presencia de troncos ni otros objetos peligrosos arrastrados por la corriente. Esta flexibilidad permitió una mayor accesibilidad. Sin embargo, para prevenir daños estructurales, en agosto pasado la empresa Iguazú Argentina desmontó por completo la pasarela que lleva a la Garganta del Diablo. Esta medida busca evitar el colapso de los tramos metálicos, tal como ocurrió en 2023, cuando cerca del 60 por ciento de ese paseo fue arrastrado por el río.
Desde el Ente Municipal de Turismo señalaron que el Fenómeno del Niño torna impredecible la temporada, pero enfatizaron que, si se garantizan las condiciones de seguridad, los paseos continuarán operando con normalidad, ofreciendo la oportunidad de apreciar toda la fuerza del agua. Además, Puerto Iguazú cuenta con más de 30 atractivos turísticos para disfrutar si, eventualmente, las pasarelas debieran cerrar por la crecida. Al otro lado del puente internacional “Tancredo Neves”, en Brasil, también existen diversas opciones turísticas mientras se espera el descenso del caudal.
En Puerto Iguazú, el hidrómetro registró un descenso del nivel del río, estabilizándose en 30,6 metros este lunes, tras haber alcanzado un pico de 33 metros el jueves de la semana anterior. Aguas abajo, la mayoría de los puertos de Misiones mostraban una tendencia descendente, lo que podría traer alivio a las ciudades más afectadas por las inundaciones en Corrientes y Chaco. El río Iguazú también experimentó una baja considerable; en Andresito, donde toca suelo argentino, pasó de 7,7 metros el miércoles pasado a 3,90 metros en la medición de este lunes.
El comportamiento de ambos cursos de agua sigue supeditado al volumen de lluvias. En el estado de Paraná, Brasil, se esperan precipitaciones que en algunos lugares podrían superar los 150 milímetros, un factor que podría generar una nueva crecida en las Cataratas y mantener la atención de autoridades y visitantes.