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Chacarita y Nueva Chicago definen otro descenso: la revancha de la histórica Promoción de 2012
El Funebrero y el Torito definen la permanencia en la Primera Nacional. El recuerdo del histórico penal de Monllor en 2012, el historial y qué necesitan para salvarse.
La historia pareciera volver a repetirse. Chacarita y Chicago frente a frente definiendo un descenso. El déjà vu de aquella inolvidable tarde de 2012, en la que el Torito mandó al Funebrero a la B Metro en una serie de Promoción para el infarto.
Ahora, 14 años después, la Primera Nacional los vuelve a cruzar en un escenario similar en San Martín. Este lunes se jugará el partido más importante del año en el Ascenso: noventa minutos capaces de quebrar no solo el presente, sino también el futuro institucional de ambos clubes.
El recuerdo de una serie histórica
Corría junio de 2012. Chacarita cerraba una campaña pésima: había terminado último en la tabla de la B Nacional y debía disputar la Promoción por quedar antepenúltimo en los promedios. Del otro lado asomaba Chicago, uno de sus clásicos rivales, que buscaba coronar con un broche de oro un gran final tras salir cuarto en la B Metropolitana y ganar el Reducido.
El formato era a ida y vuelta, con definición en la cancha del Funebrero, que además contaba con ventaja deportiva por ser el equipo de la división superior: un empate en el resultado global le aseguraba la permanencia.
La ida quedó en Mataderos. Con gol de Leonardo Carboni, el Verdinegro venció 1-0 al Tricolor. La revancha en San Martín deparó un final para el infarto. A los 39′ del segundo tiempo, otra vez Carboni abrió el marcador para sellar el 2-0 global.
Parecía asunto liquidado para el conjunto dirigido por Mario Franceschini. Pero a los 43′, Gabriel Tellas estampó el empate en el partido y acortó distancias en la serie, encendiendo la última luz de esperanza para los locales. El momento de máxima tensión llegó ya en tiempo de descuento, cuando el árbitro Mauro Vigliano sancionó penal para Chaca: era el tiro del milagro para la salvación.
Un penal inolvidable
En una fracción de segundo donde se jugaba la gloria o el infierno, el arquero Monllor adivinó la intención de Damián Toledo, voló sobre su palo derecho y manoteó ese remate potente para guardar la pelota en su pecho. No solo decretó la condena de Chacarita a la B Metropolitana, sino que desató la locura contenida de todo Mataderos que consiguió el ascenso a la B Nacional.
La postal de aquel mediodía quedó grabada en la memoria colectiva del fútbol argentino. Más allá de la atajada, el foco se lo llevó la reacción del DT funebrero, Salvador Pasini: el Tano creyó por un instante que la pelota había entrado y salió corriendo despavorido a festejar pero al advertir que el arquero la tenía entre sus brazos, se desplomó sentado en el césped, desconsolado como un nene.
El historial entre los dos
Más allá del dramatismo inmediato por la permanencia, el clásico cargará sobre sus espaldas el peso ineludible de la historia. A lo largo de los años, Funebreros y Toritos se enfrentaron en 54 partidos oficiales.
El saldo favorece a Chacarita con 22 victorias frente a las 14 de Chicago, además de 18 empates registrados. En una tarde donde el margen de error no existe, el conjunto de Mataderos no solo irá por la hazaña de salvarse del abismo, sino también por un triunfo que le permita acortar distancias en el historial y firmar otra página imborrable del fútbol argentino.
Qué necesitan para salvarse
Chaca corre con ventaja: necesita al menos un empate para salvarse de caer a la Primera B. La única combinación que condena al Funebrero al descenso directo es perder ante Chicago y que Patronato derrote a Rafaela.
Aún así, el Torito también depende de sí mismo: si gana en San Martín, sellará la permanencia sin importar lo que ocurra en Santa Fe. Si empata, deberá esperar que los entrerrianos pierdan para salvarse directo, o que igualen para forzar un partido desempate.
El escenario más crítico para el Verdinegro es la derrota. Si se va con las manos vacías, descenderá de forma directa si Patronato suma al menos un punto; su única vía de escape será que la Crema derrote al Santo para obligar a un mano a mano para definir al segundo descendido a la tercera categoría.