En medio de los intensos temporales de nieve que azotan la zona cordillerana de Neuquén, la Unidad de Rescate Motonieve de la Policía Provincial se ha convertido en un pilar esencial para la asistencia en emergencias. Su labor permite llevar ayuda a conductores varados y distribuir elementos de primera necesidad en áreas donde la acumulación de nieve vuelve intransitable el camino para vehículos convencionales.
En los últimos días, esta brigada especializada ha actuado en diversas situaciones críticas. Asistió a turistas cuyos vehículos quedaron atrapados bajo la nieve, entregó leña a una familia aislada y colaboró con el traslado de personal sanitario. Además, fue fundamental para el relevo de efectivos de Gendarmería Nacional hacia la seccional de Copahue, demostrando la versatilidad de su intervención.
La unidad está compuesta por el suboficial principal Sergio Correa, quien la lidera desde su creación, y el efectivo Luis Monsalve, con quince años de servicio en la fuerza. Ambos operan durante la temporada del Operativo Nieve, coordinando sus acciones con organismos provinciales, nacionales y equipos de salud para maximizar la eficacia de cada intervención.
El gobierno provincial ha destacado que el objetivo principal es realizar patrullajes preventivos y aprovechar la capacidad de las motonieves para desplazarse por terrenos severamente afectados por la nieve. «Podemos circular por sectores muy afectados, recorriendo desde Caviahue hasta Copahue para asistir a Gendarmería, a vecinos y a quien lo necesite», explicó el suboficial Correa, subrayando la amplitud de su área de acción.
El equipamiento de la unidad incluye dos motonieves Polaris de 800 centímetros cúbicos, provistas con lingas, camillas y un trineo facilitado por un vecino de Caviahue. «Con ese trineo podemos acarrear leña, trasladar elementos y asistir al personal de salud. También podemos transportar una persona por cada motonieve», detalló Correa, ilustrando la funcionalidad de estos vehículos en condiciones extremas.
El desplazamiento por la montaña demanda un profundo conocimiento del entorno, ya que las condiciones pueden cambiar drásticamente con una nevada. La experiencia de los conductores es crucial para interpretar los diferentes tipos de nieve y determinar la mejor estrategia para avanzar sin quedar inmovilizados. «Hay diferentes clases de nieve y tener experiencia para leerla es muy importante. Cuando la nieve es recién caída, las motos se entierran y el trabajo cambia completamente», explicó el suboficial Correa.
La Unidad de Rescate Motonieve nació hace cuatro años por iniciativa del suboficial Correa, quien propuso utilizar estos vehículos para tareas de asistencia. Desde entonces, la brigada ha participado intensamente en operativos relacionados con temporales en diversas localidades de la provincia.
Hace dos años, el suboficial Correa fue uno de los instructores del primer curso específico para el manejo de motonieves, un hito que permitió capacitar a once efectivos de la Policía del Neuquén, fortaleciendo así la capacidad de respuesta de la fuerza.
El trabajo siempre se realiza en dupla, una medida de seguridad fundamental. Si una motonieve queda atascada durante un recorrido, requiere la asistencia de otro vehículo para poder ser liberada y retomar el movimiento. «Siempre trabajamos en dupla, porque cuando una motonieve se encaja, una sola persona no puede sacarla», enfatizó Correa.
Actualmente, la brigada continúa sus recorridos de vigilancia y asistencia en la Ruta Provincial 26, concentrándose principalmente en el tramo entre Caviahue y Copahue, una de las zonas más demandantes durante el invierno neuquino.
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