Paulo Díaz, el defensor que alguna vez fue aclamado con cánticos de «chilenooo, chilenooo» en el Monumental, fue presentado oficialmente este martes como nuevo jugador del Atlanta United de la MLS. Este traspaso marca el final de una etapa de siete años en River Plate, un ciclo que, tras un inicio auspicioso, culminó con una rescisión de contrato y una partida agridulce.
La historia de Díaz en Núñez tuvo un giro inesperado. Después de un rendimiento notable que le valió la extensión de su contrato a mediados de 2024 hasta fines de 2027, con un aumento salarial y de cláusula (de 8 a 10 millones de dólares), la continuidad del defensor no resultó como se esperaba. Lo que parecía ser la consolidación de un pilar defensivo se transformó en un declive, afectado por una lesión crónica en su rodilla izquierda.
Una operación de meniscos dejó secuelas como la sinovitis y la inflamación, obligando a Díaz a convivir con molestias intermitentes. Esta situación física se convirtió en su principal adversario, tanto en River como en la selección chilena, lo que eventualmente lo marginó de convocatorias para Eliminatorias y amistosos. El zaguero acumuló más de 80 días de inactividad por diversas lesiones —muchas musculares— en las últimas dos temporadas.
El elevado salario del jugador, sumado a sus problemas físicos y su rendimiento fluctuante, lo transformaron en una pieza negociable para River. Sin embargo, su salida se retrasó en mercados anteriores debido a las cifras de su contrato, inalcanzables para clubes de Argentina y Chile, y su decisión de descartar otras ligas emergentes después de su paso por Arabia.
Finalmente, la situación se volvió insostenible. Díaz no fue considerado para la final del Apertura por Eduardo Coudet, y sus errores en el último superclásico de 2025 en la Bombonera lo pusieron aún más en el centro de las críticas. Pese a una oportunidad previa que le había dado Marcelo Gallardo a principios de año para salir de un «exilio» táctico, la dirigencia de River decidió que entrenara aparte con un grupo de jugadores considerados prescindibles. Este contexto lo llevó a aceptar la propuesta del Atlanta United, equipo dirigido por Gerardo «Tata» Martino, donde firmó por dos temporadas con opción a dos más.
Para River, si bien no se recuperará la inversión inicial de su fichaje desde Arabia, la rescisión contractual representa un alivio financiero significativo. El club de Núñez se ahorrará 18 meses de uno de los contratos más onerosos de la plantilla. Con la partida de Díaz, y una zaga que ya cuenta con nombres como Nicolás Otamendi, Lucas Martínez Quarta, Tobías Ramírez y Lautaro Rivero, el equipo buscará ahora nuevas opciones en el mercado para reforzar su defensa.
A sus 31 años, Paulo Díaz cierra su etapa en River Plate con un registro de 222 partidos, 13 goles, tres asistencias y siete títulos nacionales: Copa Argentina 2019, Supercopa Argentina 2020 y 2023, Torneo Local 2021 y 2023, y Trofeo de Campeones 2021 y 2023. Su salida marca el fin de una era, dejando atrás una trayectoria que pasó de los aplausos a la inevitable despedida.
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