Rodrigo De Paul, mediocampista del Inter Miami, fue una de las figuras más destacadas y multifacéticas en la reciente derrota de su equipo por 2-1 ante Toronto en la Major League Soccer. El argentino mostró su habitual despliegue físico y entrega en el campo, pero también protagonizó momentos de tensión con los rivales y brilló con una asistencia fundamental para Lionel Messi.
Conocido por su apodo «Motorcito», De Paul hizo gala de su personalidad. No se achicó cuando los jugadores de Toronto le salieron al cruce, mostrando el carácter que lo distingue. El primer altercado ocurrió cuando el Inter Miami ya se encontraba en desventaja por dos goles. Tras una entrada fuerte, De Paul discutió acaloradamente con Kuscevic.
Minutos después, la vehemencia del argentino provocó que Mihalovic se sumara a las protestas. De Paul, sin embargo, optó por restarle importancia al enfrentamiento, prefiriendo ignorar a su oponente y concentrarse en el desarrollo del juego, una muestra de su intensidad competitiva.
A pesar del desempeño colectivo, que en gran parte del partido no lograba generar peligro en el ataque, el Inter Miami encontró un momento de brillantez hacia el final. En el minuto 82 del compromiso disputado en el Miami Freedom Park, y cuando el equipo de Florida ya caía por los goles de Josh Sargent y Derrick Etienne, una conexión cien por ciento argentina encendió la esperanza.
Rodrigo De Paul comandó un contragolpe con decisión y filtró un pase milimétrico que dejó a Lionel Messi en una posición inmejorable. Mano a mano con el arquero Luka Gavran, el capitán de la Selección Argentina no dudó: abrió su pie zurdo y definió de primera, colocando el balón junto al palo para un golazo que significó el descuento. Sin embargo, este destello de magia no fue suficiente para cambiar el destino del encuentro, que culminó con la derrota del Inter Miami.
¿Nadie ha roto el hielo todavía?
Tu opinión es importante para nosotros. Sé la primera persona en dejar un comentario.
Empezar conversación ahora