El Gobierno nacional avanza con una desregulación del sector turístico que introduce cambios de fondo en el funcionamiento de la actividad, con impacto directo en agencias de viajes, servicios guiados y el transporte aéreo.
Entre las principales medidas se destaca la eliminación de la Dirección Nacional de Registro de Agencias de Viajes, lo que deja sin efecto la obligatoriedad de contar con una habilitación nacional para operar. A partir de ahora, cualquier persona podrá ofrecer servicios turísticos, modificando las condiciones de ingreso al mercado.
El proceso fue defendido por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, quien sostuvo que se trata de una estrategia orientada a potenciar el turismo como industria clave.
Según explicó, la apertura normativa se complementa con cambios en el sistema aerocomercial, enfocados en ampliar la conectividad y sostener el crecimiento del flujo de pasajeros. En ese sentido, afirmó que el sector viene registrando niveles récord de actividad.
El nuevo esquema también incluye modificaciones en la labor de los guías turísticos y otras áreas vinculadas, con un enfoque centrado en reducir regulaciones y fomentar la competencia.
Desde el Ejecutivo consideran que estas medidas permitirán ampliar la oferta, reducir costos y generar nuevas oportunidades, en un contexto donde el turismo aparece como uno de los sectores con mayor potencial de crecimiento.
