Ricardo Soiza deberá continuar con arresto domiciliario mientras se desarrolla el juicio por la causa de planes sociales. Así lo resolvió el juez de garantías Luis Giorgetti, quien rechazó el planteo de la defensa para que el acusado afronte el proceso en libertad.
El abogado Alfredo Cury argumentó que ya declararon los testigos denominados “arrepentidos” y que, por lo tanto, se había desvanecido el riesgo de entorpecimiento que motivó la imposición de la medida cautelar.
Sin embargo, el magistrado evaluó que no se produjo ningún cambio sustancial en el proceso y que aún resta la declaración de un número importante de testigos. En ese contexto, sostuvo que el peligro procesal persiste.
Giorgetti remarcó que la detención domiciliaria fue dispuesta para garantizar el normal desarrollo del juicio en su conjunto, y no se limitaba exclusivamente a proteger la declaración de los testigos “arrepentidos”.
