La guerra de Malvinas, concluida hace más de cuatro décadas, sigue generando relatos que demandan ser escuchados. En Neuquén, Edgardo Esteban y Aldo Leiva compartieron sus experiencias, entrelazando la memoria del conflicto bélico con los desafíos contemporáneos de la soberanía argentina.
El encuentro tuvo lugar este jueves en el auditorio de la Cooperativa CALF, donde se presentaron dos publicaciones: La última batalla, de Esteban, y Hasta aquí llegué. Aldo Leiva, una historia de Malvinas, escrito por Esteban a partir del testimonio del veterano y actual diputado nacional. Ambas obras fueron declaradas de interés por el Concejo Deliberante de la ciudad. Vecinos, dirigentes, legisladores, representantes de organizaciones y excombatientes estuvieron presentes, creando momentos de gran emotividad al evocar lo vivido en 1982 y las huellas duraderas de la guerra.
Edgardo Esteban, periodista, escritor y exdirector del Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur, fue soldado conscripto en 1982. En La última batalla, reconstruye su experiencia y el posterior esfuerzo por evitar que la causa Malvinas cayera en el olvido. Durante su intervención en Neuquén, Esteban hizo hincapié en la conexión de las nuevas generaciones con la causa Malvinas, destacando un resurgimiento de esa memoria que ha encontrado expresiones inesperadas, incluso en el ámbito del fútbol. «Estamos ante un gran momento. El fútbol fue el disparador de retomar la malvinización. No todo es barro, es esperanza», afirmó. Mencionó a los jóvenes de la Selección argentina como ejemplo de una generación que ha vuelto a poner en circulación ideas relacionadas con la patria y la soberanía. Para Esteban, estos jóvenes «se rebelaron ante el poder y mostraron al mundo el significado de soberanía y de patria», en alusión a cómo Malvinas ha resurgido como símbolo en expresiones populares y deportivas.
La segunda historia presentada fue Hasta aquí llegué, un libro que detalla la trayectoria de Aldo Leiva desde su infancia en Chaco hasta las trincheras de Malvinas y su posterior carrera política, llegando a ser el primer veterano del conflicto en ocupar una banca en la Cámara de Diputados de la Nación. El título del libro alude a uno de los pasajes más difíciles de su experiencia. Leiva relató el momento crítico en combate donde llegó a considerar quitarse la vida. Desde ese recuerdo, estableció un vínculo entre Malvinas y las decisiones que, cuatro décadas después, considera esenciales para defender la soberanía y las convicciones personales. «Yo sé lo que significa estar en un momento límite y tener que encontrar fuerzas para seguir adelante», expresó. Y añadió: «En cada gesto de rebeldía, en cada decisión de defender lo que creemos, está presente Malvinas».
El concepto de soberanía fue un eje central de la conversación, extendiendo el debate más allá de la cuestión territorial de las islas. Durante la actividad, se exploraron también las dimensiones de la soberanía energética, tecnológica y digital, como aspectos actuales de una discusión histórica. Este punto encontró un eco local. Previo a la presentación, Esteban y Leiva visitaron las instalaciones de CALF, conociendo el funcionamiento de la cooperativa. Allí, se refirieron a un suceso reciente que llegó al Congreso Nacional, relacionado con un planteo de la Embajada de Estados Unidos sobre decisiones estratégicas de la entidad neuquina. Leiva, quien preside la Comisión de Asuntos Cooperativos y Mutuales de la Cámara de Diputados, había recibido días antes a representantes de CALF para escuchar su postura sobre el tema. Durante la charla, Sergio Fernández Novoa, gerente TIC de la cooperativa, conectó aquel episodio con la defensa de la autonomía institucional. «En tiempos de tantas agachadas y de tantas cuestiones esquivas, cuando se trata de defender lo propio, estos son los gestos que nos pueden sacar adelante», afirmó. El presidente de CALF, Marcelo Severini, también participó del encuentro y entregó a los invitados una réplica de la bandera con la frase «Las Malvinas son argentinas», recordada por las celebraciones de la Selección argentina tras el partido contra Inglaterra.
El evento subrayó una idea fundamental que unió los relatos de ambos veteranos: Malvinas no debe limitarse al recuerdo de 1982. Para Esteban y Leiva, mantener viva esta causa implica también analizar qué significa la soberanía en el presente. Las historias personales, el impacto de la guerra, el regreso y la lucha contra el olvido dialogaron así con preguntas actuales sobre los recursos, la energía, la tecnología y la capacidad de decidir sobre el propio desarrollo. A 44 años de la guerra, Esteban y Leiva volvieron a narrar Malvinas desde sus vidas, dejando claro que la memoria no solo mira al pasado, sino que es una herramienta para intervenir en el presente.
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