La Plata se encuentra en vilo por la desaparición de Mariano Martínez, un estudiante de Arquitectura de la UNLP de 21 años, cuyo paradero es desconocido desde el pasado lunes. Su ausencia ha sumido en la incertidumbre a sus padres, Gustavo y Alicia, y a toda la comunidad, que sigue de cerca cada detalle de una búsqueda que se extiende desde Berazategui hasta la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Mariano salió de su hogar en Berazategui el lunes a las 8 de la mañana, con un gran bolso cargado de láminas y trabajos que debía presentar en la facultad. Según relató su madre, había dedicado todo el fin de semana a estas entregas, lo que le habría provocado un intenso agotamiento. “Había estado todo el fin de semana sin dormir preparando todo porque era una entrega. Yo creo que se esforzó demasiado por cumplir y se descompuso”, afirmó Alicia al portal El Día.
Alrededor de las 10 de la mañana, ya en la Universidad de La Plata, Mariano se encontró con un compañero. Le confió que no se sentía bien, le dejó sus trabajos y se retiró. Fue el último contacto confirmado en el ámbito universitario antes de que su rastro comenzara a desdibujarse.
Gracias a la denuncia policial y al seguimiento de cámaras de seguridad y de la tarjeta SUBE, las autoridades lograron reconstruir una parte de su recorrido. Tras dejar la facultad, Mariano fue visto en Punta Lara, partido de Ensenada, un lugar que su madre asegura no frecuentaba. Desde allí, tomó un colectivo de la línea 275 de regreso a La Plata.
La siguiente parada documentada fue la estación de tren de La Plata. A las 16:17 del lunes, Mariano abordó una formación del tren Roca con destino a Constitución. Durante el viaje, se encontró con otro compañero que descendió en Hudson, mientras él continuó su trayecto hasta la terminal porteña. Las cámaras lo captaron una vez más en la zona de Constitución, pero a partir de ese punto, su recorrido se vuelve incierto.
La familia vive momentos de angustia. “No sabemos si él cruzó la calle y lo atropelló un auto, si está comiendo, si tiene para comprarse un jugo”, expresó Alicia en diálogo con TN. Contó además que le transfirió dinero a su hijo, pero el teléfono permanece con los datos apagados y sin responder mensajes.
Gustavo, el padre de Mariano, no descarta que su hijo haya sufrido un «pico de estrés» debido al agotamiento. “No es normal esto, que diga ‘me siento mal’ en la facultad y se tome un colectivo a Punta Lara no es normal”, sostuvo. A la preocupación se suma un mensaje que Mariano le envió a su hermano Lucas, de 19 años, el lunes por la tarde: “Luquita, tomá, acá te mando la clave” (de su computadora). Alicia interpretó el mensaje con preocupación: “Yo lo vi como una despedida, pero no sé qué pensar”.
A pesar de la falta de comunicación activa, el padre de Mariano informó a LN+ este jueves que cuando intentan llamarlo, el celular “suena tres o cuatro veces y corta, o sea que está prendido”, una señal que mantiene viva la esperanza.
Mariano Martínez tiene pelo castaño, piel clara y ojos marrones. La última vez que fue visto llevaba la misma campera bicolor registrada por las cámaras. Ante cualquier información relevante para dar con su paradero, se ruega comunicarse de inmediato con el 911.