El Senado aprobó la reforma laboral tras una sesión de 16 horas

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Después de más de 16 horas de debate, el Senado aprobó la ley de reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei. El proyecto obtuvo 42 votos afirmativos y 30 negativos, con 72 legisladores presentes, y ahora será girado a Diputados, donde el oficialismo buscará evitar modificaciones que obliguen a una segunda revisión.

La votación en general marcó una mayoría clara para La Libertad Avanza, la UCR, el PRO y bloques dialoguistas. En la votación en particular, donde se analizaron 26 títulos, el oficialismo sostuvo la ventaja, aunque con variaciones en algunos artículos. La coordinación fue clave en una jornada atravesada por negociaciones de último momento desde la Casa Rosada, que generaron tensión entre aliados.

Entre los cambios incorporados en las últimas 48 horas se incluyeron la eliminación del artículo sobre alivio en Ganancias para grandes empresas, la continuidad de aportes compulsivos a sindicatos y cámaras empresariales con topes más bajos, el mantenimiento del 6% destinado a obras sociales y una reformulación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) vinculado a indemnizaciones. También se extendieron plazos de adecuación para estatutos laborales.

Uno de los puntos más controvertidos fue la incorporación como anexo del traspaso de la justicia laboral a la Ciudad de Buenos Aires. La decisión generó críticas por la vía parlamentaria utilizada y derivó en un cortocircuito político entre la vicepresidenta Victoria Villarruel y la titular de la comisión de Trabajo, Patricia Bullrich.

Bullrich defendió la iniciativa al señalar que el régimen vigente es “obsoleto” y que la reforma busca reducir la litigiosidad y dar previsibilidad. En la misma línea, Juan Cruz Godoy sostuvo que el texto apunta a disminuir el temor empresarial frente a juicios laborales, mientras que Bruno Olivera Lucero afirmó que el FAL no modifica el sistema de indemnizaciones.

Desde el kirchnerismo, Mariano Recalde rechazó el proyecto y sostuvo que “las normas laborales no crean empleo”. También José Mayans cuestionó la constitucionalidad de la reforma y advirtió sobre un posible aumento de litigios.

En el radicalismo hubo respaldo con matices. Mariana Juri afirmó que la ley brinda seguridad jurídica, mientras que Daniel Kroneberger consideró que el régimen actual quedó desactualizado. Desde otros bloques, Flavia Royón acompañó en general, aunque advirtió que la reforma no generará empleo por sí sola y pidió discutir la carga tributaria.

La aprobación reunió 21 votos de LLA, diez de la UCR, tres del PRO y apoyos de bloques provinciales y legisladores aliados. Con la media sanción asegurada, el debate se traslada ahora a Diputados, donde el oficialismo buscará convertir en ley una reforma laboral que había fracasado en intentos anteriores desde el retorno democrático.