La quinta Marcha Federal Universitaria dejó postales contundentes a lo largo y ancho de las provincias de Neuquén y Río Negro. En una jornada marcada por la coincidencia de múltiples reclamos sectoriales, miles de estudiantes, docentes, nodocentes y organizaciones sociales salieron a las calles bajo una misma consigna: «Por la educación, por la soberanía y por la democracia».
La movilización patagónica, que a su reclamo por el presupuesto universitario le sumó fuertes demandas en defensa de la Ley de Tierras, el pedido de derogación del DNU 70/2023 y la implementación de las leyes de Emergencia Pediátrica y en Discapacidad, se desarrolló en total tranquilidad. Este escenario contrastó fuertemente con el caos desatado en Buenos Aires, donde la jornada culminó con enfrentamientos con Gendarmería y la intervención del SAME.
Mientras las calles se llenaban de manifestantes, en los tribunales porteños se libraba una batalla paralela por los fondos. Apenas unas horas antes de que la movilización tomara fuerza, la Sala III de la Cámara Contencioso Administrativo Federal resolvió suspender temporalmente las multas de $100.000 diarios que pesaban sobre el jefe de Gabinete, Diego Santilli, por incumplir la actualización salarial y de becas. El fallo, que generó suspicacias por llevar la firma del juez Sergio Fernández —quien viajó recientemente a París en la comitiva oficial de Milei— le otorgó un recurso de queja al Gobierno.
Para frenar las sanciones, el Ministerio de Capital Humano esgrimió en la Justicia un extenso descargo técnico. El Ejecutivo argumentó que ya otorgó un aumento del 226,80% para el período diciembre 2023 – agosto 2025, superando la inflación acumulada del 226,40%. Además, acusaron al juez de primera instancia de confundir las partidas presupuestarias de las becas: aseguraron que la ley solo contempla las becas «Manuel Belgrano» (Programa 26), mientras que las becas «Progresar», que reclaman los estudiantes, corresponden al Programa 49 y son administradas mediante un convenio directo con ANSES.
El reclamo del Alto Valle por el financiamiento universitario
El corazón del Alto Valle fue uno de los grandes epicentros de la protesta. En Neuquén capital, la masiva convocatoria tuvo su punto de partida a las 17 horas en el emblemático playón de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo), desde donde una enorme columna avanzó por la Avenida Argentina.
La marcha contó con el respaldo explícito de una amplia red sindical que incluyó a ATEN, SADOP, La Bancaria, ADUNC, APUNC, CEDIUNCO y la Federación Universitaria del Comahue, sumando el apoyo de investigadores del Conicet. En el acto final, indicaron que la marcha ocupó unas 18 cuadras en el centro neuquino. Por el momento, se desconoce la cifra en cantidad de personas.
Francisco Garrido, secretario general de ADUNC, le puso números precisos al conflicto salarial y advirtió que el Gobierno nacional sostiene «una deuda salarial del 33,4%» amparada por una medida cautelar firme que obliga a actualizar los haberes.
Además, el dirigente encendió las alarmas sobre la fuga de profesionales, señalando que la situación de los docentes jóvenes es crítica y revelando que a nivel nacional ya se registraron alrededor de 10.000 renuncias por razones particulares, fuertemente atravesadas por el contexto económico.
En la vereda rionegrina, General Roca no se quedó atrás. Con consignas directas contra el Gobierno, la movilización por la céntrica calle Tucumán superó las tres cuadras de extensión. La jornada roquense contó con la activa participación de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (FADECS), que declaró asueto administrativo y académico a partir de las 17 horas para garantizar la asistencia de su comunidad.
A pocos kilómetros de allí, en Villa Regina, estudiantes y vecinos de las sedes de la UNCo y la UNRN marcharon bajo un lema irrenunciable: «La ley no se negocia, se cumple».
Bariloche proestó por un freno a la sangría científica
Con banderas en alto y una fuerte impronta científica, Bariloche marchó desde la intersección de las calles Onelli y Moreno hasta el icónico Centro Cívico. La movilización andina reunió a referentes de la UNCo, la UNRN, becarios del Conicet y el prestigioso Instituto Balseiro, acompañados por las columnas de gremios como Unter, CTA y UTHGRA.
«De acá a diez años no va a haber nadie que nos reemplace», advirtió con profunda preocupación Marcelo Kuperman, vicerrector del área de ciencias del Instituto Balseiro. En un encendido testimonio, el académico explicó la gravedad de la crisis estructural: «Estamos perdiendo parte del plantel docente más formado, que consigue trabajo por fuera de la universidad y empresas públicas ante la situación que estamos atravesando, pero sobre todo a los recién graduados. Necesitamos a las nuevas generaciones. Hay que salir a la calle, la consigna es resistir».
La defensa del modelo científico también se hizo escuchar en la voz de Claudia Kraft, docente universitaria de la UNCo, quien aseguró marchar para defender «un proyecto de país donde la ciencia vuelva a empoderarse». En la misma sintonía, la investigadora del Conicet Florencia Gianello remarcó que toda su trayectoria vital estuvo atravesada por la educación pública, siendo ese su principal motor para salir a las calles a exigir la plena implementación de la ley de presupuesto.
Viedma y el interior rionegrino consolidan la protesta
La capital de Río Negro también entregó postales contundentes. En Viedma, la concentración inició en la rotonda Islas Malvinas y las columnas avanzaron por el bulevar Contín hasta confluir en la Plaza San Martín, aglutinando el reclamo de toda la comunidad educativa local.
Esta postal de resistencia no se limitó a las grandes…