Salta fue escenario de una noche de alta tensión para Enzo Pérez, quien vivió su expulsión a los 31 minutos del segundo tiempo durante el encuentro entre Deportivo Maipú y Gimnasia y Tiro. El experimentado volante, de regreso en el club de sus orígenes, recibió la tarjeta roja tras un polémico gesto dirigido al árbitro Gastón Monsón Brizuela en un partido de clima efervescente.
El foco de la controversia surgió a raíz de un penal clave. La acción comenzó con una clara falta de Nicolás Fernández sobre Walter Montoya dentro del área, sancionada sin objeciones. Sin embargo, la temperatura del partido se disparó cuando el arquero Nahuel Galardi contuvo el remate de Lautaro Gordillo, pero el juez determinó un presunto adelantamiento del guardameta, ordenando la repetición de la ejecución. En su segunda oportunidad, Gordillo no falló y convirtió el gol para el Albo.
La decisión arbitral desató la inmediata indignación de los jugadores mendocinos. Matías Viguet fue el primero en ver la roja por un exceso verbal. Segundos después, Enzo Pérez se acercó a Monsón Brizuela para protestar el fallo. Cuando parecía que la discusión había terminado, el ex River realizó un gesto que insinuaba un «robo», lo cual fue advertido por el árbitro, quien no dudó en expulsarlo del campo.
Lejos de aplacarse, Pérez continuó con sus reclamos mientras abandonaba el terreno de juego, reflejando su profunda frustración ante una situación que generó un fuerte malestar en el Deportivo Maipú. Este incidente marca un traspié para el volante de 40 años, quien apenas unas semanas atrás había vuelto al club donde forjó su carrera profesional, luego de rescindir su contrato con Argentinos Juniors. Tras debutar como titular en el empate sin goles frente a San Martín de Tucumán y repetir en el once inicial en Salta, esta expulsión impidió que completara los noventa minutos en su segundo partido tras el regreso.