Europa en alerta: Francia promueve el «kit 72 horas» frente a una ola de riesgos

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En un escenario europeo marcado por la guerra híbrida, desvíos aéreos por falsas amenazas de bomba, ciberataques a infraestructuras críticas como frigoríficos y bancos de sangre, la presunta existencia de células rusas y el creciente temor a grandes apagones o inundaciones por el cambio climático, el gobierno francés ha puesto en marcha una iniciativa clave: un kit de emergencia para la población. Este equipamiento está diseñado para permitir la supervivencia autónoma durante 72 horas, una decisión que, acompañada de un video visto por cuatro millones de personas, ha generado preocupación.

Las autoridades francesas han sido claras: «En caso de crisis, las autoridades pueden indicar a los habitantes que abandonen su domicilio de inmediato o que permanezcan en sus hogares hasta la llegada de los servicios de emergencia». En ambos escenarios, se recomienda «preparar con antelación una bolsa con los elementos necesarios para subsistir de forma autónoma durante 3 días», explican. Esta medida responde a una decisión de la Unión Europea para fomentar la autosuficiencia de los ciudadanos en tiempos de inestabilidad.

El kit de emergencia, que puede ser una mochila o una caja, debe garantizar la autonomía total de una persona durante tres días, tanto si se trata de una evacuación rápida como de un confinamiento en casa debido a una catástrofe natural, inundación, tormenta o un fallo grave en las infraestructuras.

Entre los elementos imprescindibles para la alimentación y la hidratación se recomienda un mínimo de 6 litros de agua por persona (equivalente a 2 litros diarios) y alimentos no perecederos que no requieran cocción, como conservas, barritas de cereales o frutos secos, acompañados de un abrelatas.

En cuanto a salud e higiene, el kit debe incluir un botiquín de primeros auxilios completo, los medicamentos habituales junto con las recetas médicas recientes, y artículos básicos de higiene personal. Para iluminación y comunicación, se sugiere una radio a pilas, de manivela o dinamo (con pilas de repuesto) para seguir las instrucciones oficiales, una linterna de mano o frontal (con pilas o recargable) y una batería externa (powerbank) cargada para el teléfono.

El equipo de supervivencia y otros artículos esenciales abarcan una manta térmica, ropa de abrigo, calzado cerrado y prendas para la lluvia. También se debe incluir un silbato para pedir auxilio, una navaja multiusos, velas, encendedor o fósforos. Los documentos y el dinero son igualmente importantes: copias protegidas contra la humedad de documentos clave (identidad, pasaporte, tarjeta sanitaria, pólizas de seguro, libro de familia), dinero en efectivo (ante la posible inoperatividad de cajeros) y copias de las llaves del hogar y del vehículo.

Para una organización eficaz, se aconseja colocar el kit en un lugar de fácil acceso, como la entrada o un armario del pasillo, para poder tomarlo rápidamente. Su mantenimiento es crucial: debe revisarse y actualizarse una o dos veces al año (en primavera y otoño) para reemplazar pilas, agua y productos caducados.

El Reino Unido también tiene su propia iniciativa. Su campaña de preparación ante emergencias, «Be Ready», recomienda a las familias preparar un kit de 72 horas para enfrentar interrupciones de servicios, fenómenos meteorológicos extremos, inundaciones o cortes de electricidad. Al igual que la propuesta continental, su lista incluye agua y comida no perecedera, linterna, batería externa, radio FM, botiquín, medicamentos diarios, desinfectante, toallitas húmedas, efectivo y copias impermeables de documentos, sumando una lista de contactos de emergencia. También sugiere reservar artículos específicos para bebés (comida, leche de fórmula, toallitas y objetos de consuelo) y para mascotas (comida y agua).

Desde la Cruz Roja francesa, se enfatiza la importancia de este llamado a la preparación en un contexto de salud y seguridad. Su lema es «reaccionar con rapidez sin entrar en pánico». Explican que «en una situación de emergencia, a menudo faltan tiempo y claridad mental para reunir con calma los artículos necesarios. Tener preparada una mochila de supervivencia evita tomar decisiones precipitadas, realizar idas y venidas por la vivienda y olvidar elementos cruciales, como medicamentos o documentos importantes». Añaden que «esta mochila de emergencia facilita la gestión de la crisis y permite centrarse en lo esencial: seguir las instrucciones, proteger a los seres queridos o buscar un lugar seguro».

Una mochila bien preparada cubre necesidades vitales durante varios días: alimentación, hidratación, abrigo, atención sanitaria e información. Las primeras 72 horas después de una catástrofe suelen ser el tiempo que necesitan los servicios de emergencia para organizarse, un periodo que puede ser especialmente difícil. Contar con autonomía básica «reduce la sensación de vulnerabilidad y proporciona una mayor percepción de control sobre la situación», señala la Cruz Roja. Además, «permite prever necesidades específicas, como artículos para bebés, tratamientos médicos crónicos para personas mayores o alimentación especial para mascotas», ayudando a cada hogar a prepararse de forma sencilla y concreta para situaciones que, aunque poco frecuentes, son posibles.

La aparición de estos kits de emergencia ha impulsado el mercado. Diversas empresas ya los comercializan en línea, incluyendo plataformas como Amazon. Se pueden encontrar kits con radio solar, linterna, botiquín y herramientas, sin comida, desde 74,90 euros, con opciones más completas que ascienden a 122,97 euros o incluso 294,95 euros para modelos alemanes.