Evacuación en Lugares Inadecuados en el Gato: los Veterinarios Etólogos Dan las Claves para Comprender por Qué Ocurre

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Evacuación en Lugares Inadecuados en el Gato: los Veterinarios Etólogos Dan las Claves para Comprender por Qué Ocurre

El Grupo de Medicina del Comportamiento (Gemca) de la Asociación de Veterinarios Españoles Especialistas en Pequeños Animales (Avepa) ha publicado un artículo elaborado por la experta etóloga Isabel Luño en el que analiza de forma amplia por qué muchos gatos eliminan fuera de su bandeja y cómo pueden abordarse estas situaciones desde un enfoque clínico y comportamental.

El trabajo parte de una realidad cotidiana que genera gran tensión en los hogares: que un gato orine o defeque fuera de su arenero. Según expone la autora, esta conducta no debe interpretarse como una “manía” ni como un acto de venganza, sino como la manifestación de un problema subyacente.

En palabras de Luño, “este comportamiento no es una manía ni un acto de desobediencia: siempre tiene una causa”, y por ello resulta imprescindible identificarla para poder intervenir de manera eficaz.

La experta subraya que las razones pueden ser múltiples y, con frecuencia, combinadas. Pueden existir problemas médicos, estrés derivado de la convivencia con otros gatos o factores ambientales relacionados con la propia bandeja y su ubicación. Comprender qué está ocurriendo constituye, según el artículo, el primer paso para ayudar al animal y evitar que la situación se cronifique.

“SIEMPRE TIENE UNA CAUSA”

El texto destaca que la eliminación fuera de la bandeja es mucho más común de lo que suele pensarse. Diversos estudios citados en el artículo estiman que entre un 25% y un 35% de los gatos presentan este problema al menos una vez en su vida, y la probabilidad aumenta en hogares con varios felinos. Luño recalca que, aunque sea frecuente, no debe normalizarse y es aconsejable buscar asesoramiento veterinario lo antes posible.

En relación con las causas médicas, el artículo insiste en que deben descartarse en primer lugar. Infecciones urinarias, cálculos, enfermedad renal, diabetes, hipertiroidismo o dolor articular pueden dificultar el uso de la bandeja. La etóloga recuerda que la cistitis idiopática felina, vinculada al estrés, representa alrededor del 60% de los problemas de vías urinarias bajas en gatos, por lo que el diagnóstico veterinario resulta clave.

Otra de las explicaciones analizadas es el marcaje con orina, que la autora describe como una conducta comunicativa y no un problema de higiene. Este marcaje suele realizarse en pequeñas cantidades y sobre superficies verticales como paredes o muebles, y puede estar relacionado con marcaje sexual, territorial o por estrés. Luño señala que es más común en machos enteros, aunque también aparece en animales castrados y en hembras, especialmente ante cambios en el hogar o tensiones entre gatos.

“LA BANDEJA IMPORTA”

El artículo también profundiza en los factores ambientales y en la importancia de la bandeja. Muchos gatos dejan de usarla porque no se ajusta a sus preferencias.

La experta explica que pueden rechazar la arena por su olor o textura, la bandeja por ser demasiado pequeña o estar tapada, o su localización por encontrarse en zonas de paso o cerca de ruidos. Según Luño, los gatos suelen preferir arenas finas, aglomerantes y sin perfume, en bandejas amplias, destapadas y muy limpias.

El estrés aparece como otro elemento central en el análisis. Conflictos entre gatos, falta de recursos suficientes, mudanzas, visitas frecuentes o cambios en rutinas pueden generar tensión y provocar conductas de eliminación inadecuada. La autora advierte que, en muchas ocasiones, un gato puede estar bloqueando el acceso a la bandeja de otro sin que los cuidadores lo perciban.

Además, el texto detalla una serie de señales que pueden orientar a los cuidadores. Entre ellas, signos de posible problema médico como orinar poca cantidad muchas veces, dolor al miccionar o sangre en la orina, así como indicadores de problemas con la bandeja, como evitar entrar en ella o eliminar justo al lado. También se describen señales de estrés, como cambios en el apetito, aumento del acicalado o conflictos sutiles entre gatos.

“UNA BANDEJA POR GATO Y UNA EXTRA”

En cuanto a cómo ayudar al gato en casa, el artículo propone medidas prácticas aplicables en la mayoría de los casos. Recomienda disponer de una bandeja por gato más una adicional, ubicarlas en zonas tranquilas y separarlas de otros recursos, utilizar recipientes grandes y destapados, limpiar diariamente y evitar cambios bruscos de arena. Luño recuerda que pequeñas modificaciones ambientales pueden tener un gran impacto en el bienestar felino.

Asimismo, se aconseja aumentar los recursos del hogar para reducir tensiones, proporcionando más zonas de descanso, lugares elevados, comederos y fuentes de agua separadas, rascadores y espacios de escape con varias salidas. La reducción del estrés cotidiano, manteniendo rutinas estables y evitando ruidos intensos u olores fuertes, también forma parte de las recomendaciones.

El uso de feromonas sintéticas felinas se plantea como una ayuda complementaria en casos de marcaje o convivencia tensa, siempre dentro de un plan más amplio de manejo ambiental. En situaciones de ansiedad marcada o marcaje persistente, el artículo indica que el veterinario puede valorar el uso de medicación con evidencia científica, que debe administrarse siempre bajo supervisión profesional.

Finalmente, Isabel Luño concluye que el pronóstico suele ser favorable cuando se identifican las causas y se actúa de manera integral. Aunque el proceso puede llevar semanas y pueden producirse recaídas si las medidas se retiran bruscamente, la mayoría de los gatos logra volver a usar correctamente su bandeja con paciencia, observación y apoyo veterinario.