Carlos Sainz, una voz influyente como director de la asociación de pilotos de Fórmula 1 (GPDA), ha expresado sus reservas sobre la firme convicción de la categoría para celebrar las rondas finales de 2026 en Qatar y Abu Dhabi. A pesar de la postura oficial, el piloto español considera «difícil» imaginar un cierre de temporada en la región dada la volátil situación en Medio Oriente.
Tanto la dirección de la Fórmula 1 como la FIA, el organismo rector, han insistido en que las dos últimas carreras de 2026, programadas consecutivamente a finales de noviembre y el primer fin de semana de diciembre, pueden disputarse según lo previsto. Sin embargo, el panorama geopolítico en la región sigue siendo extremadamente inestable, marcado por el conflicto entre Estados Unidos y su aliado Israel contra Irán, así como nuevos ataques de los rebeldes hutíes contra Arabia Saudita.
Esta situación se ve complejizada por factores políticos, como las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos del 3 de noviembre, con reportes que sugieren que Washington e Israel podrían estar preparando nuevas acciones contra Irán una vez concluyan los comicios. Ante este escenario, la F1 ha trabajado en un plan de contingencia que contempla Imola como un posible final de temporada alternativo, coincidiendo con la fecha prevista para Abu Dhabi. No obstante, las señales desde los directivos de la categoría apuntan a una fuerte determinación de seguir adelante con la doble cita en Medio Oriente, basándose en la información actual y las garantías recibidas de las partes involucradas.
Sainz, no obstante, mantiene una postura cautelosa. «Parecen muy convencidos de que va a seguir adelante», comentó el piloto el jueves, antes del Gran Premio de Estados Unidos en Austin. «Creo que, desde mi lado personal, y no hablando como GPDA, es muy difícil estar convencido ahora mismo porque todavía están pasando muchas cosas en Medio Oriente».
El español añadió que el calendario político mundial, incluyendo las próximas elecciones en Estados Unidos, podría afectar la situación «de manera muy repentina» en el mes y medio siguiente. Por ello, considera «relativamente prematuro estar tan convencidos» de que las carreras se celebrarán sin contratiempos.
A pesar de sus dudas, Sainz reconoció que los pilotos tienen la obligación de confiar en las decisiones de los ejecutivos de la categoría, quienes poseen más información de primera mano. «Tal como están las cosas, iríamos a Qatar y Abu Dhabi y si la FIA y la Fórmula 1 deciden que sigue siendo seguro y un buen escenario, creo que nosotros, como pilotos, tenemos que aceptar lo que digan», explicó. «No es que tengamos tanta información interna como la que tienen ellos, así que tenemos que seguir su liderazgo y confiar en su toma de decisiones».
No obstante, el piloto insistió en la imprevisibilidad de los acontecimientos. «Solo tal como están las cosas, creo que el mundo puede cambiar mucho en el próximo mes y medio. Así que tenemos que ser [reactivos] a lo que ocurra y no simplemente ir porque queremos ir ahora mismo», concluyó, subrayando la necesidad de estar preparados para cualquier eventualidad.