Siete carreras en la temporada de Fórmula 1 han transcurrido con una estadística notable: los pilotos han acumulado un solo punto de penalización. Este único punto fue para Franco Colapinto, por no ralentizar adecuadamente bajo banderas amarillas en Barcelona. Destaca la ausencia total de penalizaciones por incidentes en batallas de pista hasta la fecha.
Esta baja cifra no es casual; responde a las directrices revisadas por la FIA antes del inicio de la temporada. Estas nuevas normas otorgan a los comisarios una mayor discreción para determinar si aplicar puntos de penalización y en qué cantidad. Si bien las recomendaciones para sanciones deportivas se mantienen, el apartado de puntos de penalización fue modificado sustancialmente. Ahora, en incidentes como las colisiones, los comisarios tienen la potestad de decidir la cantidad de puntos a imponer, o si no se impone ninguno.
Esta reforma era, de hecho, una petición expresa de los propios pilotos de Fórmula 1, quienes consideraban que asignar puntos de penalización por colisiones que surgían de una disputa intensa en pista era una aproximación errónea.
El principio fundamental del sistema se mantiene: un piloto que acumule doce puntos de penalización incurre en una suspensión automática de una carrera. Tal fue el caso en 2024, cuando Kevin Magnussen se vio impedido de participar en el Gran Premio de Sao Paulo al exceder dicho límite.
El sistema anterior había sido objeto de críticas recurrentes por parte de los pilotos, quienes sostenían que se aplicaban puntos de penalización por infracciones de poca trascendencia o por colisiones que surgían de intentos de adelantamiento audaces, pero sin ser imprudentes.
Carlos Sainz, director de la GPDA (Asociación de Pilotos de Grandes Premios), aclaró la postura de los pilotos a Motorsport.com. Explicó que los puntos de penalización pueden llevar a la suspensión de una carrera, una medida que considera justa solo si un piloto demuestra un peligro constante hacia sus rivales, los comisarios, o un comportamiento inadecuado hacia la FIA. “Si ocurren esas dos o tres cosas, estamos de acuerdo con recibir puntos de penalización”, afirmó Sainz. No obstante, si la infracción es un error menor, como exceder el límite de velocidad o los límites de pista sin generar riesgo, y ya conlleva una sanción en tiempo de carrera, no deberían sumarse puntos de penalización. “No ponemos a nadie en peligro, no actuamos mal, y eso es lo que hemos impulsado. Hasta ahora, la FIA ha colaborado mucho”, añadió.
Una de las modificaciones más relevantes respecto al año anterior atañe a las colisiones. Antes, esta infracción implicaba automáticamente tres puntos de penalización junto a la sanción deportiva. Ahora, según las nuevas directrices, los comisarios tienen la facultad de conceder entre cero y tres puntos, evaluando la seriedad del incidente. Un ejemplo reciente fue el de China, donde Esteban Ocon recibió diez segundos de penalización por su choque con Colapinto, pero ningún punto en su licencia. Las directrices también incorporan una nota que especifica: “Los puntos de penalización por causar [una colisión] deben ajustarse en función de la gravedad del incidente causado.”
Otro ajuste importante se observa en la acción de forzar a otro piloto a salirse de la pista. A menos que los comisarios cataloguen la maniobra como “temeraria”, esta infracción ya no implica puntos de penalización, a diferencia de los dos puntos que se aplicaban previamente. Similarmente, ignorar banderas azules ya no conlleva la recomendación de puntos de penalización, en contraste con el uno o dos puntos de la normativa anterior.
No obstante, en situaciones donde los comisarios determinen que una colisión se produjo con “aparente intención deliberada o temeraria”, el piloto seguirá acumulando cuatro puntos de penalización, manteniéndose sin cambios respecto a las directrices previas.
Sainz destacó la receptividad de la FIA para implementar estas modificaciones. Asimismo, elogió la mejora en la comunicación con el organismo rector, afirmando que se ha logrado un nivel de confianza similar al que los pilotos tenían con el fallecido exdirector de carrera, Charlie Whiting. “Todos insistíamos en las reuniones informativas y, por supuesto, hubo conversaciones”, detalló Sainz. Añadió que, con la llegada de Rui Marques como actual director de carrera de F1, el equipo y la estructura de la FIA representan el grupo más colaborativo con el que ha trabajado desde la época de Charlie. “Todo funciona con fluidez y bastante bien. Siento que nos escuchan mucho, y sinceramente, estamos en una buena situación con ellos”, comentó. “A veces los molestamos demasiado, a veces ellos nos molestan un poco, pero es como una relación típica. Aunque debo decir que ahora mismo es fluida, una buena relación”, concluyó.
Oliver Bearman es uno de los pilotos que ha acogido con alivio el nuevo enfoque. El año pasado, estuvo cerca de una suspensión, y aún lidera la “tabla de puntos de penalización” con ocho. Según Bearman, el sistema anterior forzaba a los pilotos a ser más conservadores en sus duelos en pista.
“Todos teníamos la misma mentalidad”, declaró Bearman a Motorsport.com. “Uno debería ser penalizado por cometer errores, pero la forma en que se distribuían los puntos de penalización tan libremente en años anteriores no nos animaba a intentar nada, a competir. Si buscamos un espectáculo, una carrera, deben permitirnos intentar adelantar, sabiendo que si lo hacemos mal, seremos penalizados. Pero no por ello te perderás una carrera más adelante en el año, lo cual es positivo. Sí, estoy contento con esto, y creo que todos los pilotos estábamos bastante de acuerdo.”
Bearman recordó haber recibido cuatro puntos de penalización en Silverstone el año pasado por un choque al entrar al pit lane bajo bandera roja en la tercera práctica. Los comisarios dictaminaron que, pese a la norma que exigía prudencia, él “simuló la entrada a la vía de acceso al pit lane en condiciones de carrera”. El piloto de Haas reconoce que una infracción de esa índole merece una sanción severa, a diferencia de muchos incidentes de carrera que, en su opinión, no requieren puntos de penalización. “Cometí un error realmente tonto en Silverstone”, reconoció. “Y si eso le sucede a alguien más, recibirá la misma cantidad de puntos, porque es una maniobra peligrosa”. Sin embargo, contrastó esto con un punto recibido en Monza por un contacto con Carlos Sainz, donde ambos fueron penalizados y trompearon. “De hecho, más adelante en el año, pilotos y comisarios coincidieron en que yo no debería haber recibido esa penalización; en todo caso, debería haber sido el otro coche. Ese tipo de escenario parece injusto”, explicó. Insistió en que las acciones peligrosas sí deben ser sancionadas con puntos. “Sabes que serás penalizado si lo haces mal, pero repartir puntos tan libremente, como el año pasado, parecía una decisión equivocada. Y, como siempre, la FIA ha sido increíblemente receptiva al respecto”, concluyó.
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