La Secretaría de Educación ha ratificado el calendario escolar para el año 2026, delineando las fechas clave para el regreso a las aulas tras las vacaciones de invierno y el cierre del ciclo lectivo. Este cronograma, que busca asegurar la pauta legal de los 190 días de clases efectivos, fue coordinado por las 24 jurisdicciones, estableciendo un esquema escalonado para el receso de julio que facilita tanto el orden pedagógico como el movimiento turístico nacional.
Las provincias de Río Negro y Neuquén, en la Patagonia, se encuentran entre las primeras en concluir su receso invernal. Tras iniciar las vacaciones el pasado 13 de julio y finalizarlas este viernes 24, los estudiantes de ambas jurisdicciones volverán a las escuelas el próximo lunes 27. Este mismo día, otras doce provincias —Catamarca, Chubut, Corrientes, Formosa, Jujuy, La Pampa, La Rioja, Misiones, Salta, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Tucumán— también retomarán la actividad escolar, marcando un retorno masivo a las aulas en gran parte del país.
Mientras tanto, otras jurisdicciones ya habían reanudado las clases al inicio de esta semana. Córdoba, Entre Ríos, Mendoza, San Juan, San Luis y Santa Fe tuvieron su período de descanso entre el 6 y el 17 de julio, regresando a la rutina escolar de manera anticipada.
En contraste, un grupo de alumnos aún disfrutará de sus últimos días de descanso. La provincia de Buenos Aires, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), Chaco y Santiago del Estero comenzaron su pausa el 20 de julio y la extenderán hasta el 31. Su retorno a las aulas está programado para el lunes 3 de agosto, completando así el esquema de regreso escalonado.
El calendario oficial de 2026 también estableció las fechas para la finalización del año escolar. En Río Negro y Neuquén, el ciclo lectivo concluirá oficialmente el 18 de diciembre. La provincia de Buenos Aires, por su parte, finalizará sus actividades el 22 de diciembre, mientras que La Pampa será la jurisdicción con el cierre más tardío, previsto para el 23 de diciembre.
Es importante destacar que, a pesar del marco federal, cada provincia mantiene la autonomía para realizar ajustes en su esquema interno. Esta potestad permite responder a imprevistos de índole climática o edilicia, siempre con el compromiso de resguardar el piso mínimo de jornadas de enseñanza acordado a nivel nacional.