El último fin de semana largo de 2025 dejó un movimiento turístico superior al de 2023, con 1,4 millones de viajeros que recorrieron distintos puntos del país y un gasto diario promedio en torno a los $90.000 por persona. De acuerdo con la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el desembolso total alcanzó los $249.370 millones, a pesar de una caída en la estadía promedio.
Según el reporte, la actividad mostró un incremento del 43,5% en la cantidad de turistas respecto de 2023, ya que en 2024 no hubo fin de semana largo por este feriado. Con 1.377.810 pasajeros, las estadías se redujeron de 2,6 días a dos, un reflejo del menor poder adquisitivo de las familias, que optaron por escapadas cortas y económicas.
Aun así, el gasto promedio subió un 8,8% en términos reales, ubicándose en $90.495 por visitante. “Este aumento refleja un mayor esfuerzo de consumo, concentrado en servicios esenciales y experiencias de alto valor percibido”, indicó CAME. En conjunto, los $249.370 millones movilizados implicaron un alza del 20,1% real frente al mismo feriado de 2023.
Entre los destinos más concurridos se destacaron la Ciudad de Buenos Aires, que recibió 107.000 visitantes y un impacto económico de $27.000 millones, con una ocupación hotelera del 76%. También sobresalieron Mar del Plata, con niveles superiores al 60%; Córdoba, con una agenda activa; y Puerto Iguazú, otra vez entre los favoritos.
El movimiento también fue alto en Mendoza, Ushuaia, Salta, San Miguel de Tucumán, San Salvador de Jujuy y Corrientes. A lo largo de 2025 se contabilizaron ocho fines de semana largos, que sumaron 13,3 millones de turistas y un impacto económico estimado en $2,97 billones.
Según la entidad, el efecto de los feriados resultó “significativo” para las economías regionales, impulsando a miles de pymes vinculadas con la actividad turística.
