Alpine vivió un fin de semana para el olvido en el Gran Premio de Hungría de Fórmula 1. La escudería francesa no logró sumar puntos, con Franco Colapinto en el puesto 15 y Pierre Gasly en el 12, un resultado que le costó la quinta posición en el Mundial de Constructores. Lo que antes era un orgullo, ser el «mejor del segundo pelotón», ahora es un recuerdo mientras se enfrentan a crecientes interrogantes sobre el rendimiento de sus monoplazas.
La pérdida de la plaza fue directa. Mientras Alpine se fue del Hungaroring con las manos vacías, Racing Bulls capitalizó con una doble puntuación: cuatro unidades gracias al octavo lugar de Liam Lawson y una más por el décimo puesto de Arvid Lindblad. Esto catapultó a Racing Bulls a un total de 66 puntos, relegando a Alpine al sexto lugar con sus 61 unidades iniciales.
Esta alteración en la tabla no tomó por sorpresa a muchos. El rendimiento de Racing Bulls, con Lawson y Lindblad mostrando una evolución constante en las últimas carreras, contrastaba con las dificultades de Colapinto y Gasly. El piloto argentino ya había señalado que, si bien el auto A526 «mejoró ligeramente» tras las dos primeras fechas, posteriormente fue «algo superado en desarrollo» por sus competidores directos.
La situación de Alpine se agrava al considerar el desempeño de otros equipos. No solo los Racing Bulls superaron a los monoplazas franceses en Hungría. Los Audi de Nico Hülkenberg (noveno) y Gabriel Bortoleto (undécimo) también exhibieron un mejor ritmo, a pesar de que la escudería alemana apenas suma 12 unidades en la temporada 2026 y ocupa el octavo puesto.
Adicionalmente, los Aston Martin, que hasta hace poco eran considerados entre los coches con peor rendimiento, sorprendieron con un ritmo notable durante todo el fin de semana. Este cambio se atribuye al nuevo paquete de mejoras introducido por Adrian Newey. Lance Stroll consiguió su mejor resultado de la temporada al terminar 13°, mientras que Fernando Alonso finalizó 14°, justo por delante de Franco Colapinto. Alonso expresó optimismo sobre estas mejoras: «Lo que vimos acá es más o menos lo esperado. El rendimiento ha mejorado. Claro que es pronto con este coche, ya que es nuevo y también un concepto diferente. Además, vendrá más en la puesta a punto y optimización, y también contaremos con la mejora del motor», señaló, augurando un segundo semestre más prometedor para el equipo británico.
Dentro de Alpine, las críticas fueron contundentes. Franco Colapinto lamentó que el «auto no fue fácil de manejar, el balance fue bastante malo, no tenía nada de grip y el ritmo en general no estaba». Pierre Gasly se sumó a las quejas, describiendo el coche como «no realmente bueno» y «muy inconsistente con el tema del viento», al tiempo que admitió: «Lamentablemente, no somos lo suficientemente rápidos; esa es la realidad del momento».
Flavio Briatore, asesor del equipo francés, no ocultó su decepción. «Irnos de una carrera sin sumar puntos es decepcionante, especialmente porque perdimos el quinto puesto en el Campeonato de Constructores. Racing Bulls volvió a puntuar con sus dos autos y eso nos hizo caer al sexto lugar del campeonato. Simplemente tenemos que reconocer que ellos han hecho un mejor trabajo en esta etapa de la temporada», afirmó. Sin embargo, Briatore mantiene la esperanza: «Sabemos que las mejoras y actualizaciones llegarán muy pronto, y necesitamos dar un gran salto, uno que sabemos que somos capaces de lograr. Últimamente no hemos estado al nivel necesario, pero todavía queda la mitad de la temporada y lo que realmente importa es dónde terminemos cuando caiga la bandera a cuadros en la última carrera».