Fórmula 1: El ingenio al límite para anular sanciones, de tuits a simuladores

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Fórmula 1: El ingenio al límite para anular sanciones, de tuits a simuladores

Los equipos de Fórmula 1 tienen una vía para apelar las sanciones impuestas por los comisarios durante un fin de semana de carrera. Sin embargo, esta posibilidad está condicionada a la presentación de pruebas novedosas, que no hayan sido examinadas previamente por las autoridades de la F1.

Esta exigencia ha llevado a las escuderías a explorar métodos innovadores y, a veces, sorprendentes para encontrar argumentos que les permitan revertir los resultados. Mientras McLaren y Red Bull se preparan para impugnar el Gran Premio de Mónaco de 2026, repasamos cinco casos donde la creatividad fue clave en la búsqueda de justicia deportiva.

Vamos al Sky Pad

Los aficionados británicos conocen bien el «Sky Pad», una herramienta que utilizan los comentaristas de televisión para analizar la acción en pista. Con una pantalla táctil gigante, expertos como Karun Chandhok o Anthony Davidson diseccionan momentos críticos fotograma a fotograma, generalmente con fines informativos y de entretenimiento. Sin embargo, Ferrari consideró que podía ser más que eso.

En el Gran Premio de Canadá de 2019, Sebastian Vettel fue sancionado con cinco segundos por reincorporarse a la pista de forma insegura y obligar a Lewis Hamilton a salirse. Para intentar anular esta penalización, Ferrari presentó a los comisarios «un análisis de vídeo realizado por Karun Chandhok para Sky Sports tras la carrera», junto con datos de telemetría y GPS.

Los comisarios reconocieron que las imágenes eran «nuevas», pero las calificaron de «no significativas ni relevantes, ya que se trata de una opinión personal de un tercero». La solicitud fue denegada, la sanción se mantuvo y Vettel finalizó segundo, detrás de Hamilton, en el resultado oficial.

Ten cuidado con lo que publicas en las redes sociales

El Gran Premio de Austria de 2020 marcó el inicio de la temporada post-pandemia. En esta carrera, Lewis Hamilton enfrentó una investigación por no reducir la velocidad bajo banderas amarillas, situación provocada por su compañero Valtteri Bottas. Inicialmente, Hamilton fue declarado inocente, ya que la presencia simultánea de banderas amarillas y verdes generó confusión.

Sin embargo, un análisis del incidente compartido en redes sociales incluyó imágenes de una cámara de 360 grados montada en el Mercedes de Hamilton. Estas imágenes no estaban disponibles inicialmente para los comisarios, pues los ángulos secundarios se graban y consultan después de la carrera.

En este nuevo material, los paneles luminosos intermitentes que señalaban la bandera amarilla se veían con total claridad. Red Bull, al ver estas imágenes (compartidas por la cuenta oficial de Twitter de la F1), las incluyó en su apelación. Los comisarios confirmaron que las imágenes «muestran claramente que un panel de luz amarilla parpadeaba», lo que llevó a sancionar a Hamilton con un retroceso de tres puestos en la parrilla, menos de una hora antes de la carrera. Esto benefició a Max Verstappen y Alex Albon de Red Bull, quienes subieron al segundo y cuarto puesto respectivamente, por delante de Hamilton, que quedó quinto.

Todo es una simulación

Un año después, Red Bull volvió a la carga buscando una sanción adicional contra Hamilton. Tras la colisión entre el británico y Max Verstappen en la curva Copse durante el Gran Premio de Gran Bretaña de 2021, Verstappen quedó fuera de carrera. Los comisarios culparon «principalmente» a Hamilton e impusieron una penalización de 10 segundos en carrera.

Red Bull consideró que la sanción era insuficiente, especialmente porque Hamilton ganó la carrera de Silverstone. Para apelar, el equipo presentó nuevas pruebas: una recreación de las trazadas en la curva Copse realizada por el piloto de simulador Alex Albon. Utilizando un monoplaza de Red Bull de dos años antes en una jornada de rodaje, intentaron demostrar que la trayectoria y velocidad de Hamilton harían inevitable la colisión con Verstappen, buscando una sanción más severa.

No obstante, los comisarios rechazaron la evidencia, señalando que la información adicional no constituía «un nuevo elemento significativo y relevante». Argumentaron que las imágenes de Albon «no se ‘descubrieron’, sino que se crearon con el fin de presentarlas como apoyo a la solicitud de revisión».

Una cuestión de tiempo

Mientras las apelaciones suelen basarse en datos complejos, Alpine logró revertir una sanción con algo tan simple como un reloj. En el Gran Premio de Estados Unidos de 2022, Fernando Alonso fue penalizado con 30 segundos después de la carrera por una supuesta conducción insegura. La sanción provino de una apelación del equipo Haas, que se beneficiaba directamente, ya que Alonso quedaba fuera de los puntos y Kevin Magnussen subía al octavo puesto.

Haas había apelado tras la carrera, un proceso que debe realizarse en los 30 minutos siguientes a la publicación de la clasificación. Aunque los comisarios admitieron inicialmente la apelación, reconocieron que esta se presentó con 24 minutos de retraso sobre el límite.

Alpine, insatisfecho con la pérdida de puntos de su piloto, apeló la sanción. La «nueva prueba» que aportaron fue precisamente la admisión de la FIA de que Haas había presentado su recurso fuera de plazo. Con esta evidencia, Alpine ganó la apelación y la sanción a Alonso fue revocada.

Acta de la reunión

La discreción es clave en la Fórmula 1, y este caso lo demuestra. Cuando McLaren intentó recurrir una sanción a Lando Norris en el Gran Premio de Canadá de 2023, presentó las actas de una reunión de jefes de equipo para defender su posición.

Norris había recibido una penalización de cinco segundos en Montreal por conducir innecesariamente lento detrás del coche de seguridad, una acción calificada de «conducción antideportiva». Esto le hizo perder puntos, lo que McLaren buscó revertir. El equipo argumentó, basándose en las notas de una reunión de directores de equipo de la FIA previa al siguiente Gran Premio en Austria, que había un «consenso entre los equipos de que la supuesta infracción no debía ser sancionada».

Sin embargo, durante la audiencia, Williams contradijo a McLaren, argumentando que no hubo «consenso general» en la reunión. Los comisarios añadieron que «las discusiones, los ‘acuerdos de caballeros’ informales, etc.» no constituían nuevas pruebas válidas para revocar una decisión. Así, la apelación fue desestimada y Norris mantuvo su 13.ª posición final.

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