La Selección Argentina ya se encuentra en Fort Lauderdale, Florida, lista para afrontar un desafío crucial: los dieciseisavos de final del Mundial 2026. Bajo un despliegue de seguridad sin precedentes, el equipo se instaló en la ciudad, donde se medirá este viernes ante Cabo Verde.
El arribo no estuvo exento de imprevistos. Un vuelo programado para las 16:00 horas desde Kansas City sufrió una demora por cuestiones técnicas y despegó recién a las 17:20. Finalmente, el avión aterrizó en Fort Lauderdale a las 21:08 (hora local, una más que en Kansas City). Minutos después, el micro que trasladaba a Lionel Messi y sus compañeros arribó al hotel, estratégicamente ubicado cerca del Boulevard Las Olas.
A pesar de las barreras y la lejanía, la pasión argentina se hizo sentir. Cerca de una decena de hinchas se congregó sobre la avenida N Federal Hwy, perseverando en su intento de vislumbrar a sus ídolos detrás de las lonas que resguardaban el acceso. La noticia del retraso y la imposibilidad de acercarse no mermaron su expectativa, permaneciendo firmes en su puesto.
El alojamiento fue elegido con la intención de ofrecer máxima tranquilidad al plantel. Alejado del bullicio de Miami Beach, a unos 50 minutos en auto, el hotel garantizó el descanso necesario para los futbolistas, quienes, tras la cena, encararon la última noche antes de la fase eliminatoria.
Para preservar la concentración y privacidad de los jugadores, el equipo de seguridad implementó una «burbuja» interna. Se bloquearon ascensores y se establecieron protocolos estrictos para el desplazamiento de los deportistas dentro del establecimiento, que comparte instalaciones con otros huéspedes.
La agenda para este jueves es intensa. Los jugadores disfrutarán de la mañana libre. Por la tarde, a las 15:45 (hora Argentina), el entrenador y un futbolista atenderán a la prensa en una conferencia en el Hard Rock Stadium. Más tarde, a las 19:00 (hora Argentina), se llevará a cabo la última práctica en el predio Florida Blue de Inter Miami, con los primeros quince minutos abiertos para la cobertura mediática.
El destino de la Selección tras el partido del viernes es claro: en caso de avanzar ante Cabo Verde, el equipo no regresará a Kansas City, como venía ocurriendo. En cambio, permanecerá en Fort Lauderdale hasta el domingo 5 de julio, fecha en la que viajará a Atlanta para un posible encuentro de octavos de final.
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