En una noche marcada por los movimientos estratégicos del Draft de la NBA, los New York Knicks estuvieron en el foco de atención al reanudarse la segunda ronda en Brooklyn. Con la selección número 31 en sus manos, la franquicia neoyorquina buscaba, como cualquier equipo, encontrar a ese jugador inesperado que pudiera emular a héroes de segunda ronda como Jalen Brunson o Willis Reed, figuras clave en la historia de los Knicks.
La expectativa duró poco. Los Knicks seleccionaron al escolta de Ohio State, Bruce Thornton, pero los derechos de su elección ya habían sido pactados en un traspaso con los Houston Rockets. Así, apenas el comisionado adjunto de la NBA, Mark Tatum, pronunció su nombre, Thornton recibió una gorra de los Knicks. Sin embargo, para cuando llegó a sus primeras entrevistas con la prensa, ya lucía orgulloso la de los Rockets. El joven jugador relató la curiosa situación: ‘Alguien dijo que tenía la gorra equivocada. Yo pensé: ‘¿Qué quieres decir?’’. Poco después, al saber su destino, lo tomó con humor: ‘Luego escuché que eran los Rockets de Houston. Y yo: no hay impuesto estatal, así que eso es aún mejor’.
Este tipo de movimientos fue una constante en un Draft de la NBA que, por primera vez, se extendió a dos noches. La primera ronda concluyó la noche del martes, con la selección de AJ Dybantsa por Washington. La división en dos jornadas buscaba precisamente ofrecer a los equipos mayor flexibilidad y tiempo para evaluar y ejecutar traspasos, una dinámica que los Knicks aprovecharon al bajar desde el puesto número 24, saliendo de la primera ronda y realizando varias operaciones.
El formato de dos días impactó de manera diferente a los jóvenes talentos. Mientras algunos, como Isaiah Evans de Duke, no regresaron el miércoles tras no ser elegidos en la primera noche –finalmente fue la selección 33 para Minnesota vía Brooklyn–, otros afrontaron la espera con otra mentalidad. Meleek Thomas, seleccionado por Sacramento en el puesto 34 y traspasado a Cleveland, compartió una lección de su exentrenador John Calipari: ‘Tu momento va a llegar. No te preocupes por cuándo. No te preocupes por cómo’.
La trascendencia de las selecciones de segunda ronda no es nueva. Willis Reed, la octava selección del Draft de 1964 y primera de segunda ronda, guio a los Knicks a dos campeonatos (1970 y 1973), siendo MVP de las Finales en ambas ocasiones. Más recientemente, Jalen Brunson, elegido en el puesto 33 por Dallas en 2018, fue fichado como agente libre por los Knicks en 2022. Desde entonces, la franquicia ha crecido, culminando con su victoria sobre los Spurs este mes, donde Brunson fue el MVP de la serie. No es casualidad que Jack Kayil, escolta alemán cuyos derechos los Knicks adquirieron con la selección 39, mencionara a Brunson como su referente: ‘Jugamos más o menos en una posición similar… Él también fue de segunda ronda. Así que creo que puedo aprender muchas cosas’. Además de Kayil, los Knicks también se hicieron con los derechos de Tyler Nickel, la selección 47 de Vanderbilt.
La segunda ronda del miércoles también vio el arribo de otros talentos: Richie Saunders de BYU (selección 32, Memphis); Braden Smith de Purdue, líder histórico de asistencias en la NCAA (selección 38, Indiana); Otega Oweh de Kentucky (selección 41, Oklahoma City); y Emanuel Sharp de Houston (selección 45, Sacramento). En la última elección del Draft, la número 60, los Wizards la traspasaron a Milwaukee, que seleccionó al alero trinitense Malique Lewis.
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