ALERTA EN LA PATAGONIA | EL FUEGO AVANZA Y LA TENSIÓN CRECE EN CHUBUT
El incendio forestal que permanece activo en el Parque Nacional Los Alerces mantiene en máxima alerta a brigadistas, autoridades y pobladores. El frente ígneo, que se inició el 9 de diciembre por la caída de rayos en la zona del lago Menéndez, avanzó con fuerza en los últimos días y ya se encuentra a solo nueve kilómetros de Villa Lago Rivadavia, con dirección a Cholila. El clima, una vez más, juega para el lado equivocado.
A unos 80 kilómetros al sur de El Hoyo, donde otro incendio mantiene en vilo a la comarca andina, el escenario en Los Alerces es igual de preocupante. Altas temperaturas, baja humedad y vientos intensos potenciaron un comportamiento extremo del fuego, que hoy presenta tres flancos activos, varios de ellos en cercanías de zonas pobladas.
Según explicó el intendente del parque, Danilo Hernández Otaño, uno de los frentes avanza lentamente hacia el sur, entre la cabecera norte del lago Futalaufquen y el río Arrayanes, considerado por ahora el sector más “manejable”. Sin embargo, otra lengua de fuego se desplaza con mayor actividad hacia el este, por el valle del arroyo Colehual, donde se trabaja contrarreloj con topadoras para construir una faja de contención y evitar que el incendio cruce a jurisdicción provincial.
El tercer frente, quizás el más delicado, avanza hacia el norte, a la altura del lago Rivadavia, muy cerca del límite del parque. Allí ya se concretó una faja de control reforzada con agua. Entre jueves y viernes, este frente avanzó unos seis kilómetros en línea recta, una cifra que grafica la magnitud del problema.
Durante las noches, los esfuerzos están puestos en proteger a las poblaciones, con guardias activas de brigadistas, bomberos y camiones cisterna. De día, el combate se extiende a los múltiples focos detectados a lo largo de la ruta provincial 71, especialmente entre el lago Verde y el lago Rivadavia. Los medios aéreos, clave en este tipo de emergencias, no pueden operar con normalidad debido a la densa nube de humo que reduce la visibilidad casi a cero.
Hasta el momento, no se registran víctimas fatales ni daños en viviendas, una noticia alentadora dentro de un panorama crítico. También se confirmó que el alerce milenario “El Abuelo” y el glaciar Torrecillas, dos íconos naturales del parque, continúan fuera de peligro, aunque su resguardo depende minuto a minuto del comportamiento del viento.
En Cholila, la situación obligó a evacuar preventivamente a todos los turistas y a suspender la Fiesta Nacional del Asado. Productores rurales y vecinos permanecen en alerta permanente por sus animales y sus campos. “La situación detrás del cerro La Momia es muy complicada; muchos vecinos están sacando el ganado de madrugada”, relató un guía local que participa de las tareas solidarias.
El pronóstico no trae alivio: se esperan varios días más de calor, viento y baja humedad. Para reforzar el operativo, está prevista la llegada de nuevos contingentes de brigadistas de otros parques nacionales, la Policía Federal y las Brigadas Forestales de la Agencia Federal de Emergencias.
La Patagonia vuelve a arder y el mensaje es claro: la emergencia continúa y la prevención es clave. El fuego no da tregua, y cada hora cuenta.
