COMARCA ANDINA | EMERGENCIA ÍGNEA
La comarca andina atraviesa horas de extrema tensión por un incendio forestal de gran magnitud que se desató en la zona de Puerto Patriada, avanzó sobre Rincón del Lobo y mantiene en alerta máxima a las autoridades ante la amenaza de descenso hacia la zona del Sausal. El fuego, potenciado por el viento y la sequía, obligó a un amplio operativo de evacuación que permitió retirar más de 600 vehículos sin que se registraran personas heridas. Sin embargo, el saldo material es severo: al menos diez viviendas fueron destruidas por completo.
El intendente de El Hoyo, César Salamín, llevó tranquilidad a la población al confirmar que la evacuación se realizó de manera ordenada y sin incidentes. Destacó el trabajo coordinado entre el Ministerio de Seguridad, Defensa Civil, Bomberos, brigadistas y personal municipal, en una noche que fue crítica por la velocidad con la que se propagaron las llamas. La prioridad inicial estuvo puesta en el balneario de Puerto Patriada, uno de los sectores más comprometidos, donde el fuego avanzó en pocas horas y obligó a desalojar rápidamente a quienes se encontraban en el lugar.
Pese al despliegue de recursos, el jefe comunal reconoció que hubo situaciones imposibles de contener. Las viviendas destruidas estaban rodeadas de bosque nativo, con una alta carga vegetal y condiciones de sequía extrema. “Había muchos frentes activos al mismo tiempo y no dábamos abasto”, explicó Salamín, quien recorrió la zona afectada durante la madrugada. El incendio no dio tregua: las altas temperaturas se mantuvieron durante toda la noche y recién cerca del amanecer el viento comenzó a ceder levemente, permitiendo un respiro relativo a los equipos de combate.
De manera preventiva, también se dispuso la evacuación en Rincón del Lobo, donde existen más de 200 viviendas. Alrededor de 30 personas fueron alojadas en la Escuela N° 223, como medida anticipada ante el rápido avance del fuego. La decisión, remarcaron las autoridades, buscó evitar riesgos mayores en un contexto cambiante y de alta peligrosidad.
La mayor preocupación ahora está puesta en el avance hacia el Sausal, una zona con sectores de densa vegetación. Desde temprano trabajan máquinas topadoras abriendo cortafuegos y caminos, mientras operan brigadas provinciales y el Plan Nacional de Manejo del Fuego. El operativo sigue activo, con múltiples frentes y máxima alerta en toda la región.
Como consecuencia directa de la emergencia y en señal de acompañamiento a las familias afectadas, el municipio resolvió suspender la Fiesta de la Fruta Fina, que será reprogramada para una nueva fecha.
Las autoridades reiteraron el pedido a la comunidad de respetar las indicaciones oficiales y mantenerse informada únicamente por los canales habilitados. El fuego sigue siendo una amenaza real y la prudencia, hoy, es tan importante como el trabajo en el terreno.
