Un impresionante despliegue de recursos y una coordinación interinstitucional lograron contener un voraz incendio que amenazaba con expandirse por el barrio San Francisco, junto a la calle Esandi. El siniestro, que comenzó alrededor de las 15 horas, rápidamente se propagó alimentado por pastizales secos, retamas, pinos y una gran acumulación de basura domiciliaria en la zona descampada.
El fuerte viento reinante complicó aún más las tareas de los combatientes, quienes debieron enfrentar condiciones extremas en un terreno especialmente seco. Para hacer frente a la emergencia, se movilizaron cuarteles de bomberos de Melipal, Centro y Dina Huapi, además de contar con el apoyo estratégico de un camión cisterna de la Cooperativa Eléctrica Bariloche (CEB), personal del SPLIF (Sistema Provincial de Manejo del Fuego) y un avión hidrante del Servicio Nacional de Manejo del Fuego.
Incluso la policía de Tránsito intervino en el operativo, colaborando en la organización y seguridad del área afectada. Este trabajo conjunto resultó fundamental para controlar las llamas antes de que pudieran causar daños mayores o poner en riesgo viviendas cercanas.
Dos horas después del inicio del incendio, las llamas fueron contenidas, aunque los equipos continuaron trabajando arduamente para asegurar su total extinción y evitar cualquier posible reinicio. El esfuerzo combinado no solo destacó la profesionalidad de los brigadistas, sino también la importancia de la articulación entre distintas instituciones para enfrentar emergencias de esta magnitud.
