Un foco ígneo encendió las alarmas en la zona del cerro Trelel, en cercanías de Ñorquinco, al afectar un sector de bosque nativo y cañaveral, lo que motivó un importante despliegue de recursos terrestres y aéreos para frenar su avance.
El incendio fue catalogado oficialmente como fuera de control, aunque hacia el cierre de la jornada se logró contener el foco principal, evitando su propagación hacia sectores de mayor riesgo ambiental. La superficie afectada según la Secretaría de Emergencias y Gestión del Riesgo alcanza aproximadamente 50 por 50 metros inicialmente, un dato que, aunque acotado, no deja de ser preocupante por tratarse de vegetación nativa.
En el lugar trabajaron intensamente brigadistas del Sistema Provincial de Manejo del Fuego, provenientes de Aluminé, con el apoyo de dos aviones anfibios y un helicóptero, que realizó varias descargas de agua sobre el área comprometida. Las tareas incluyeron ataque directo al fuego, evaluación constante del comportamiento de las llamas y protección del entorno natural.
Las labores se extendieron hasta las 20 horas, momento en el que el incendio quedó contenido, pasando a una fase de guardia de cenizas, contención y enfriamiento. Personal especializado permanece en el sector para monitorear cualquier posible reactivación, porque en incendios forestales, el “ya está” nunca es definitivo.
Desde los organismos intervinientes remarcan que la situación continúa bajo seguimiento permanente, en un contexto climático que no da margen para distracciones. El operativo sigue activo y la prioridad es clara: que el fuego no vuelva a ganar terreno.
