El Instituto de Seguridad Social del Neuquén (ISSN) ha cerrado el año 2025 con su resultado económico positivo más alto en tres años, consolidando una recuperación financiera que comenzó en 2023. Este desempeño permitió fortalecer tanto su obra social como su caja jubilatoria, aunque con dinámicas y desafíos distintos para cada una.
Los números muestran un superávit económico de 218.029 millones de pesos al cierre de 2025. Esta cifra es marcadamente superior a los 118.614 millones registrados en 2024 y a los 13.978 millones de 2023, reflejando una mejora constante atribuible al ordenamiento financiero y administrativo implementado. Gracias a este fortalecimiento patrimonial, el organismo proyecta nuevas inversiones para 2026, buscando ampliar servicios y mejorar la atención a afiliados y jubilados.
La caja asistencial del ISSN, que brinda cobertura médica a más de 228.000 afiliados, mantuvo un superávit operativo durante todo 2025. Esto ocurrió a pesar de un significativo aumento en el gasto sanitario, uno de los mayores de los últimos años. El instituto expandió prestaciones, incorporó nuevos medicamentos de alto costo, actualizó aranceles para prestadores y reforzó programas preventivos. El gasto total de la obra social creció de 301.423 millones de pesos en 2024 a 506.175 millones en 2025, un incremento interanual del 67,7%. Aún así, los egresos asistenciales representaron el 67% de los recursos obtenidos, permitiendo el pago puntual de obligaciones con prestadores y proveedores.
Por otro lado, la caja previsional abonó haberes a más de 36.000 jubilados y pensionados, con un ingreso promedio mensual cercano a los 3,3 millones de pesos, acreditados en simultáneo con los salarios del personal activo. Los recursos específicos para esta área alcanzaron 1,401 billones de pesos, mientras que el pago de jubilaciones y pensiones demandó 1,378 billones. Esto significa que el 98% de los ingresos previsionales se destinó a prestaciones, manteniendo el equilibrio financiero.
Sin embargo, el propio ISSN advierte sobre presiones futuras. El principal reto es la relación entre el número de trabajadores activos y beneficiarios. El aumento de la expectativa de vida y un menor crecimiento del empleo público frenan el ingreso de recursos, mientras las prestaciones previsionales aumentan cerca del 5% anual. El equilibrio logrado en 2025 fue posible gracias a un incremento de alícuotas implementado en 2024 y a la convergencia entre la evolución de las jubilaciones y la inflación.
La mejora económica general del ISSN responde, en gran medida, al comportamiento diferenciado de sus dos sistemas. Mientras la obra social demostró capacidad para absorber un fuerte aumento del gasto sin sacrificar su superávit, la caja jubilatoria sostiene su equilibrio con un margen cada vez más estrecho debido a factores demográficos. Así, aunque el instituto celebre un superávit global récord en 2025, el verdadero desafío para los próximos años será asegurar la sostenibilidad del sistema de salud y, al mismo tiempo, la del régimen previsional, funciones que, aunque bajo una misma institución, enfrentan presiones considerablemente distintas.
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