Jackie Stewart: ¿Cómo la seguridad transformó el riesgo y la agresividad en la F1 moderna?

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Jackie Stewart: ¿Cómo la seguridad transformó el riesgo y la agresividad en la F1 moderna?

Jackie Stewart, leyenda de la Fórmula 1 y tricampeón mundial, sostiene que los pilotos de hoy pueden permitirse ser más audaces y agresivos en la pista gracias a los estándares de seguridad que han evolucionado drásticamente en la categoría reina del automovilismo.

En una reciente conversación con su nieto, Lucas Stewart, el expiloto de 87 años rememoró su incansable cruzada por la seguridad en el deporte motor durante las peligrosas décadas de 1960 y 1970. Una lucha que, en su momento, fue controversial pero hoy es un pilar fundamental de la competición.

“Son más preventivos en materia de seguridad, pero al mismo tiempo, aprovechan eso para llevar el pilotaje a un nivel que nunca antes había existido. Cometen errores, pero esos errores ya no se cobran vidas como en el pasado”, afirmó Stewart al reflexionar sobre cómo los estilos de conducción han cambiado con las mejoras de seguridad.

El escocés añadió que la Fórmula 1, aunque siempre ha sido “colorida, glamurosa y emocionante”, ahora disfruta de una “excelente condición” a nivel global. “Hay muy pocas posibilidades de muerte en comparación con antes. Así que eso es algo bueno”, sentenció, destacando la evolución de la seguridad como un progreso innegable.

Durante su propia carrera, las consecuencias de un accidente eran a menudo trágicas. Stewart recordó la escalofriante realidad de su época, describiéndola como “ridículamente peligrosa”. “La mayoría de mis amigos están muertos. Casi cada banco de esta zona de nuestra casa aquí está dedicado a un piloto de carreras que perdió la vida”, comentó con solemnidad.

“Tuve que hacer algo al respecto para hacerlo más seguro. Hoy tenemos mejor seguridad en el automovilismo que nunca en la historia del deporte”, subrayó. La memoria de sus compañeros perdidos fue una constante motivación para impulsar cambios radicales en los circuitos y en los monoplazas.

Un detalle estremecedor de aquellos años es que las carreras no se detenían ni siquiera cuando un piloto perdía la vida. “Es una realidad impactante. Y sabías quién era. A veces era la terrible imagen de saberlo solo por su casco, que se había desprendido en el accidente. Ese tipo de cosas no ocurren hoy”, lamentó, evidenciando el brutal contraste con la meticulosa gestión de incidentes actual.

Stewart concluyó que, si bien una muerte en la Fórmula 1 no es imposible, “ciertamente es improbable en comparación con años pasados”, gracias a una gestión de riesgos mucho más completa. Su visión es clara sobre cómo desea ser recordado.

“Hacer que las carreras fueran más seguras fue una de las cosas que pudo formar parte de mi vida. El número de amigos que murieron, en muchos casos de forma totalmente innecesaria, se redujo a un nuevo nivel, y eso ha sido continuado por muchos otros”, explicó. Aunque reconoce que su iniciativa “no fue bien recibida inicialmente” por algunos, insiste en que era una necesidad urgente.

“Todo eso tuvo que ocurrir porque había muchísimas muertes, y era ridículo continuar. Y yo simplemente fui parte de ese periodo”, cerró Stewart, encapsulando el legado de un campeón que no solo conquistó títulos, sino que también salvó innumerables vidas en el proceso.