La FIFA rompe el silencio: duras sanciones a Egipto por sus gestos y palabras tras la eliminación ante Argentina

Escuchar esta noticia
Powered by Estudios Max
x1

La FIFA rompe el silencio: duras sanciones a Egipto por sus gestos y palabras tras la eliminación ante Argentina

Ciento cinco días después de un polémico encuentro de octavos de final del Mundial, la FIFA ha emitido sanciones disciplinarias contra el cuerpo técnico y un jugador de la selección de Egipto. Las medidas, comunicadas por la Asociación Egipcia de Fútbol (EFA), responden a gestos y declaraciones realizadas tras la eliminación del equipo africano frente a Argentina.

El comité de disciplina de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) resolvió castigar a Hossam Hassan, director técnico de la selección, y a Ibrahim Hassan, director de la misma, con tres fechas de suspensión cada uno. Por su parte, el futbolista Mustafa Ziko recibió una sanción más severa de cinco partidos. Las acusaciones se basaron en los «gestos de anti racismo» del entrenador durante el partido y las palabras del jugador en la conferencia de prensa posterior.

La EFA confirmó haber recibido las resoluciones y anunció que ha solicitado los «razones y considerandos detallados» de las decisiones. Este paso busca evaluar la posición legal de la Asociación y determinar si presentarán una apelación, en estricto cumplimiento de los reglamentos vigentes.

Los incidentes que llevaron a estas sanciones se originaron en las vehementes declaraciones post-partido del entrenador Hossam Hassan. El DT egipcio fue contundente al expresar su convicción de que su equipo había sido perjudicado, argumentando: «Hemos merecido la victoria. Argentina presionó al árbitro antes porque era francés. Se armó un contexto previo y sufrimos las consecuencias».

Hassan también señaló dos jugadas clave: un supuesto penal no cobrado para Egipto previo al gol de Enzo Fernández, y un tanto anulado a Mostafa Ziko. «Se desestimó un penal para nosotros. Ni siquiera entró al VAR. El segundo gol fue anulado por algún motivo. La vida es injusta. Hemos jugado mejor y superamos en todo a los campeones del mundo», manifestó el técnico, visiblemente molesto.

El jugador Mostafa Ziko no fue menos crítico. Al finalizar el encuentro, responsabilizó directamente al árbitro por la eliminación, calificando su actuación de «injusta» y «clara y evidente». Ziko afirmó que el colegiado «no quería que ganáramos» y sugirió que fue un «partido dirigido». Con tono irónico, extendió sus «felicitaciones a Argentina por otra Copa del Mundo, por lo visto».

Llevando sus acusaciones aún más lejos, el delantero egipcio insistió en que el «campeonato estaba amañado» y que «todo estaba decidido desde el principio». Según Ziko, las decisiones arbitrales siempre favorecieron al seleccionado argentino, lo que llevó a Egipto a sentirse en desventaja durante gran parte del encuentro.

Estas declaraciones, cargadas de frustración y la percepción de un arbitraje sesgado, finalmente derivaron en las acciones disciplinarias de la FIFA, cerrando un capítulo de controversia que se prolongó por más de tres meses tras el decisivo encuentro mundialista.