La Fuerza Aérea compró un avión al doble de su valor, que además estaba en mal estado

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El año pasado, la Fuerza Aérea Argentina (FAA) adquirió un avión que ya se encontraba pintado y acondicionado antes de que se adjudicara el contrato a la empresa proveedora. La compra se realizó en tiempo récord, superando el presupuesto inicial y con numerosas irregularidades detectadas. Esta adquisición forma parte de varias compras de aeronaves que, según pudo constatar Clarín, se concretaron bajo una metodología cuestionable.

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La licitación pública Exterior 40/03-002-LPU25, destinada a “la compra de una aeronave de transporte mediano”, comenzó el 6 de mayo de 2025 a petición del comodoro Pedro Rolando Largel, ingeniero y jefe del departamento de mantenimiento de material aéreo. Sin embargo, dado su cargo, Largel carece del conocimiento operativo necesario para detectar la necesidad de incrementar la capacidad de transporte de la primera brigada aérea o para evaluar la conectividad aérea nacional, funciones que corresponden a la organización Líneas Aéreas del Estado (LADE). A pesar de ello, fue él quien justificó formalmente la adquisición.

Fuentes de la Fuerza Aérea señalaron como extraño que la solicitud no haya sido presentada por un jefe de flota o personal con experiencia operacional, ya que la compra de un avión multimillonario requiere de dicho expertise. Según estas fuentes, Largel actuó bajo la orden de su superior, el brigadier Francisco Edgardo Leguiza, actual Comandante de Material de la FAA y Director de la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA). En este esquema, Leguiza avaló los requisitos técnicos de la aeronave, pero la firma de la documentación recayó en Largel.

Las especificaciones técnicas de la licitación fueron elaboradas previamente por Daniel Sergio Burlas, asesor técnico especializado civil incorporado a la FAA por Leguiza, siguiendo instrucciones del entonces jefe del Estado Mayor, brigadier Xavier Julián Isaac. Isaac y Burlas, a través de Marcelo Oscar Bagniole —un intermediario que coordina con varias empresas aeronáuticas—, negociaron en 2022 la compra de seis aviones con presuntas sobrevaloraciones a la firma Regional One. En 2023 se adquirieron dos aeronaves y la del año pasado sería la tercera.

El 13 de mayo de 2025, Leguiza elevó los documentos y el presupuesto al brigadier Álvaro José Daniele, Director General de Intendencia, responsable de la logística y contrataciones. El presupuesto asignado fue de 3,9 millones de dólares, justo por debajo del umbral de 4 millones que permite proceder sin autorización del Ministerio de Defensa. No existe constancia documental alguna de que se haya realizado un estudio de mercado o alguna gestión para determinar el precio promedio de un avión con esas características.

En pocos días, el comodoro Pedro Antonio Orgambide, Director General de Asuntos Jurídicos, otorgó viabilidad legal a la compra. Orgambide asumió el cargo en 2025, reemplazando a la comodoro María Elena Rossi Lagos, quien había sucedido a su vez a su esposo, el comodoro Gustavo Horacio Krasñansky. Los tres funcionarios responden al brigadier Isaac. Paralelamente, el Director General de Administración Financiera, brigadier Rubén Ángel Morado, supervisaba el flujo de caja y la asignación de partidas, pudiendo triangular fondos para ocultar déficits o evitar controles parlamentarios, garantizando así la disponibilidad de recursos y agilidad en los pagos relacionados con contratos de material aéreo y transferencias internacionales.

En síntesis, Leguiza generaba la “necesidad técnica”; Krasñansky y sus sucesores legitimaban el marco jurídico; Morado aseguraba la financiación; y, por encima de ellos, el brigadier Fabián Capellino, director general de planes, programas y presupuesto, aprobaba el proceso.

La licitación se publicó el 30 de mayo de 2025 en la web de la Agregaduría Aeronáutica en Estados Unidos y en el sistema Compr.Ex, con fecha de cierre y apertura de ofertas para el 13 de junio. Los potenciales oferentes contaron solo con dos semanas para presentar propuestas. El 4 de junio, Fenix Aviation Corp. solicitó una prórroga de 15 días por la complejidad técnica y logística, pero al día siguiente la FAA emitió la circular aclaratoria nº 2, limitando los modelos válidos a ERJ-140LR, ERJ-145LR y ERJ-145XR, lo que favorecía a un proveedor previamente seleccionado. Esta acción buscó descartar a otros oferentes, alertados por el correo de Fenix Aviation Corp.

Aunque se negó cualquier prórroga mediante la circular aclaratoria nº 3, por errores en la confección y publicación, la fecha de cierre quedó indefinidamente postergada hasta el 16 de junio, otorgando involuntariamente tres días adicionales. Solo dos empresas presentaron ofertas en tiempo y forma: Regional One Inc., con su propuesta presentada seis días después de iniciada la licitación, y Alpha Aviation Group LLC, cuya oferta llegó el 15 de junio, posible gracias a la prórroga accidental.

Expertos del sector señalan que una licitación de este tipo requiere al menos 30 días hábiles para preparar una propuesta adecuada, dado el tiempo necesario para la verificación técnica y validación reglamentaria, salvo que se haya contado con información previa.

El 16 de junio se realizó la evaluación técnica: Alpha Aviation Corp. fue desestimada por presentar un Embraer ERJ-145MP (versión militar), modelo no incluido entre los tres permitidos, pese a su menor precio (3.820.000 dólares). Regional One