Buenos Aires se transformó en el epicentro del turismo nacional e internacional con la 30ª edición de la Feria Internacional de Turismo (FIT), donde Río Negro y Neuquén desplegaron una ambiciosa estrategia para mostrar la Patagonia como un destino para todo el año. Entre la vibrante oferta de playas caribeñas y ciudades europeas, las provincias patagónicas llevaron sus propuestas a los pabellones de La Rural, buscando captar la atención tanto de viajeros durante el fin de semana como de profesionales y operadores a partir del lunes.
La delegación rionegrina, encabezada por Diego Piquín, director ejecutivo de la Agencia de Turismo de Río Negro, presentó una marca unificada bajo el lema “la Patagonia en un solo lugar”. Esta estrategia integra la Cordillera, el Mar, el Valle y la Estepa, con espacios dedicados a municipios y prestadores privados, además de un escenario para degustaciones y charlas. Un cartel de 19 por 6 metros, anticipando el eclipse de 2027 que cruzará la provincia, se erigió como un potente atractivo visual, posicionando este fenómeno astronómico como una de las grandes apuestas turísticas.
Río Negro arribó a la FIT con cifras alentadoras: más de un millón de turistas visitaron la provincia en lo que va del año, según Piquín. La secretaria de Turismo provincial, María Sol Canalda, resaltó el rendimiento de Bariloche, que se consolidó como el destino del interior del país más elegido y con mayor gasto promedio. Sin embargo, reconoció que el contexto económico nacional afectó la ocupación en destinos menos consolidados. Ante esto, la provincia apuesta por generar atractivos específicos fuera de las temporadas altas, como el evento gastronómico Bariloche a la Carta, que realza la culinaria y los productos regionales.
Bariloche, con su propio stand de 108 metros cuadrados diseñado como refugio de montaña bajo el lema “Volvés diferente”, presentó una agenda repleta de eventos. El intendente Walter Cortés, junto a Eric Guzmán (secretario de Turismo) y Antonio Zidar (director de Relaciones Institucionales), participaron del evento, donde se anticiparon iniciativas como Bariloche a la Carta, la UTMB, Navidad en Bariloche, y se comenzó a promocionar la temporada de verano. Además del eclipse de 2027, la ciudad se prepara para recibir una fecha internacional de motocross en marzo, eventos clave para atraer visitantes.
La agenda profesional, que se inicia el lunes, tendrá como eje central la conectividad. Piquín tiene previstas reuniones con operadores y aerolíneas para optimizar los vuelos, buscando una mayor regularidad durante todo el año, no solo en temporada alta. También se enfocará en el turismo de reuniones, un segmento que ayuda a quebrar la estacionalidad y que Río Negro busca desarrollar para diversificar su oferta turística.
A pocos metros, Neuquén desplegó una numerosa delegación, con más de 30 prestadores privados y representantes de más de 20 municipios. Sergio Sciacchitano, subsecretario de Turismo provincial, destacó la importancia de presentar la vasta oferta neuquina en un evento masivo como la FIT. La provincia introdujo novedades como el Camino de la Fe, nuevas plataformas comerciales y propuestas de turismo rural comunitario y agroturismo.
Sciacchitano no eludió las dificultades de la última temporada invernal, atribuidas a la tardía llegada de la nieve y el factor macroeconómico. Sin embargo, la mirada ya está puesta en el futuro, con la próxima temporada de pesca y una variada agenda de eventos para el verano que buscarán dinamizar el flujo turístico.
Un punto distintivo en la propuesta neuquina fue la visión de su ministra de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales. Subrayó cómo el desarrollo de Vaca Muerta, que actualmente atrae la atención mundial, puede generar recursos para mejorar la infraestructura turística, especialmente en rutas provinciales hacia destinos como Lolog, Meliquina y Villa Traful. Con el 80% de los turistas eligiendo Neuquén por su entorno natural y el turismo consolidado como la segunda actividad económica provincial, la ministra enfatizó la importancia de cuidar el ambiente y proyectó un futuro donde Neuquén será “netamente turística” una vez que el mundo demande menos gas y petróleo.
Ambas provincias trabajan para diversificar su oferta. Neuquén impulsa la astronomía, el enoturismo –declarando al Pinot Noir como cepa emblema– y su gastronomía. Río Negro, por su parte, continúa unificando sus paisajes bajo la idea de una Patagonia accesible en un solo lugar. En los pasillos de la FIT, estas estrategias confluyen: una Patagonia que, sin dejar de lado sus iconos, busca abrir nuevos caminos, crear eventos que movilicen viajeros y, fundamentalmente, reducir su dependencia del calendario. El fin de semana sirvió para mostrarse al público; la semana entrante, para transformar esa vidriera en oportunidades de negocio y nuevos viajes.