La feria Buenos Aires Directo de Artista (BADA), un referente en la democratización del mercado del arte, celebró su decimocuarta edición en La Rural, destacando la participación de numerosos talentos de Zona Norte. Este encuentro, ideado por Ana Spinetto, ha logrado desdibujar las barreras tradicionales entre creadores y público, ofreciendo una experiencia de compra y venta más accesible y transparente.
Ana Spinetto, artista plástica y directora de BADA, concibió este proyecto en Pilar con la visión de transformar la percepción del arte. Durante mucho tiempo, la adquisición de obras parecía un privilegio reservado a unos pocos, envuelto en códigos y la necesidad de intermediarios. «Lo que hizo BADA fue revolucionar y cambiar para siempre la manera de comprar y vender arte. Derribar todos los mitos que generó el mercado del arte, que fueron haciendo que los artistas se alejaran del público», explica Spinetto.
La propuesta de BADA ha trascendido las fronteras de Argentina, expandiéndose con éxito a México y Madrid. Para su última edición en el país, la feria recibió más de 5.000 postulaciones, de las cuales solo 300 artistas fueron seleccionados. La curaduría se enfoca en obras con un sólido manejo técnico, propuestas originales y un potencial claro para conectar con un público amplio. Además, cada artista debe ofrecer al menos diez piezas con un valor máximo de 100 dólares, una iniciativa que busca desmantelar la idea de que el arte es solo para millonarios.
Entre los seleccionados, la presencia de artistas de Zona Norte fue notable, con creadores de Tigre, San Isidro, Martínez, Beccar y Escobar, junto al reconocido chaqueño Milo Lockett, ahora vecino de la región. Sus obras reflejan una profunda conexión con el territorio y sus experiencias personales, ofreciendo miradas diversas y frescas al panorama artístico.
Carolina Malbrán, de Tigre, presentó pinturas y cerámicas que exploran la vida cotidiana. Sus piezas narran «lo importante y lo extraordinario que puede ser lo cotidiano, el detalle de la comida, la cocina, los rituales domésticos y el disfrute de los cinco sentidos». Después de dos décadas viviendo en Tigre, Malbrán revela cómo la maternidad reconfiguró su visión del entorno, impulsándola a una «contemplación diferente del lugar donde vivo y de todo lo que tiene que ver con estos rituales cotidianos». Su obra invita a desacelerar, recordando la importancia de «volver al cuerpo en esta época de tanta hiperconectividad y productividad».
La obra de Mica Mendelevich, nacida en Martínez y criada en Beccar, también se nutre de su historia y geografía. Su adolescencia en una casa con jardín y un limonero en Beccar dejó una huella indeleble, convirtiéndose en una imagen recurrente en sus dibujos. Al mudarse a la Ciudad de Buenos Aires, llevó consigo una semilla de ese árbol, un «pedazo de la casa de Beccar». Mendelevich, artista, dibujante, ilustradora y periodista, se define por una identidad que fusiona «el verde» de su crianza con el «ir y venir de la ciudad furiosa», encontrando en su hogar la quietud y la calma.
Floccus Studio, proyecto de Camila Di Luciano con showroom en Martínez frente al Hipódromo de San Isidro, exhibió sus alfombras y tapices personalizados. Di Luciano trabaja con distintas técnicas y materiales para crear piezas que «transformen un espacio y, al mismo tiempo, conserven algo de los paisajes, los colores y las formas que encontramos fuera de él». Su inspiración surge de los viajes y la observación de la naturaleza, recolectando colores y texturas para llevar ese mundo exterior al interior de los hogares.
Finalmente, Jorge Llacay, arquitecto y fotógrafo de San Isidro, aportó su mirada única, donde su formación profesional se entrelaza con la geometría, la luz y el paisaje. Su obra es un reflejo de su crecimiento en San Isidro: «El espacio, el tiempo algo lento, las sombras, el verde y la relación entre las casas y la naturaleza forman parte de una memoria visual que sigue apareciendo en mi trabajo», explica, revelando cómo esta identidad se traduce en su forma de observar el entorno.
Así, BADA no solo consolidó una nueva edición y su expansión global, sino que también reafirmó a Zona Norte como un vibrante epicentro de creación, producción y pensamiento artístico. La feria se llevó a cabo en La Rural del 27 al 30 de agosto. Para más detalles, los interesados pueden visitar www.bada.com.ar o sus redes sociales en @bada_argentina.
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