Las Lajas vive horas de tensión mientras un gendarme de 35 años continúa desaparecido, arrastrado por la fuerza del arroyo Coihue. El segundo día de búsqueda se desarrolla en las inmediaciones de la estancia Halcón con un despliegue sin precedentes por aire, tierra y agua, en una carrera contra el tiempo que enfrenta las bajas temperaturas y la creciente del cauce.
El efectivo se dirigía a realizar un relevo de rutina en el puesto Cochico cuando, por circunstancias que aún se investigan, cayó al espejo de agua. Desde ese momento, se activó un operativo de gran magnitud para localizarlo.
La Secretaría de Emergencias y Gestión del Riesgo de Neuquén lidera un bloque interinstitucional que retomó las tareas de búsqueda este domingo 18 de octubre. Los esfuerzos se concentran en peinar cada rincón, desafiando la geografía y las condiciones climáticas adversas. Para ello, se han movilizado recursos de alta especialización.
Desde el cielo, dos helicópteros —uno del Gobierno provincial y otro nacional— sobrevuelan la zona. A ellos se suma un dron de avanzada tecnología, capacitado para operar en climas hostiles, que rastrea el terreno con cámaras térmicas en busca de cualquier señal de calor humano entre la densa vegetación.
En el cauce del arroyo, buzos especializados de la Policía del Neuquén se sumergen para inspeccionar el fondo. Próximamente, una embarcación semirrígida se unirá a las tareas acuáticas, ampliando el rango de cobertura en las aguas turbias y frías del Coihue.
Por tierra, la operación cuenta con el conocimiento experto de una cuadrilla de Manejo del Fuego llegada desde Loncopué, cuya experiencia en terrenos agrestes resulta crucial para identificar las dinámicas y posibles trampas en las márgenes del río. Complementariamente, efectivos de la Comisaría de Las Lajas, Seguridad Ciudadana y Defensa Civil recorren las orillas palmo a palmo, mientras el SIEN ha establecido una guardia sanitaria preventiva con ambulancias provenientes de Zapala.
El desafío más urgente que enfrenta el equipo de rescate es el caudal significativamente elevado del arroyo. Esta situación ha llevado a la Provincia a emitir una advertencia a los conductores: se exige circular con extrema precaución por la Ruta Provincial 21, especialmente en el sector del puente que cruza el arroyo Coihue, donde la presión del agua es máxima.