Liberan más de 1.000 millones de moscas en la Patagonia para proteger los frutales de una plaga peligrosa a nivel mundial

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Liberan más de 1.000 millones de moscas en la Patagonia para proteger los frutales de una plaga peligrosa a nivel mundial

La Patagonia puso en marcha la temporada 2026-2027 del programa de control preventivo de la mosca de los frutos, una herramienta sanitaria fundamental para proteger los frutales. El inicio de las liberaciones se realizó este miércoles en el Centro de Gestión Productivo Patagónico de Allen, con autoridades provinciales y representantes de organismos vinculados con la actividad frutícola.

La estrategia combina una extensa red de vigilancia que abarca cerca de 200.000 hectáreas y que cuenta con 2.000 trampas distribuidas por toda la Patagonia, controles sanitarios, monitoreo permanente de hospederos y la aplicación de la Técnica del Insecto Estéril (TIE), considerada una de las herramientas más eficientes, preventivas y amigables con el ambiente para el manejo de esta plaga. El objetivo es impedir que una eventual hembra fértil que ingrese a la región pueda reproducirse y establecer la plaga.


Más de 1.000 millón de moscas estériles en la Patagonia para proteger los frutales


Las pérdidas directas en la producción se producen cuando las hembras depositan sus huevos dentro de los frutos y las larvas se alimentan de la pulpa, lo que provoca su rápida pudrición y caída, y puede ocasionar la pérdida total de la fruta afectada. Según estimaciones del INTA, la simple presencia de la plaga puede generar reducciones de entre el 20% y el 30% de la producción, según el cultivo y las condiciones.

Actualmente, el sistema de liberación se aplica sobre unas 17.000 hectáreas del Alto Valle y Valle Medio de Río Negro y Neuquén. Los insectos utilizados son machos estériles de la mosca del Mediterráneo (Ceratitis capitata), una especie diferente de la mosca doméstica y considerada una de las principales plagas de la fruticultura por los daños que puede provocar en los frutos.

 

Argentina es uno de los pocos países del mundo que utilizan la Técnica del Adulto Frío, junto con México, Guatemala, Estados Unidos y Croacia.

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El programa es ejecutado en la región por la Fundación Barrera Zoofitosanitaria Patagónica (Funbapa), en el marco del Programa Nacional de Control y Erradicación de Moscas de los Frutos (PROCEM), coordinado por el Senasa.


La Patagonia es zona libre de moscas de los frutos desde 2005: más de 20 años de excelencia


La Patagonia cuenta con reconocimiento nacional e internacional como área libre de mosca de los frutos, una condición sanitaria que resulta fundamental para la producción frutícola de Río Negro y Neuquén. Este estatus permite comercializar frutas como peras, manzanas y cerezas en mercados exigentes, como Estados Unidos y China, y evita que la fruta deba someterse a tratamientos cuarentenarios adicionales que encarecen las exportaciones.

Pablo de Acevedo, director ejecutivo de Funbapa, destacó que el programa requiere un trabajo sostenido durante todo el año. El esquema contempla la distribución de alrededor de 1.100 millones de insectos estériles durante toda la temporada, con un promedio de 36 millones por semana. Las liberaciones se realizan tanto por vía aérea como terrestre, para cubrir los principales valles productivos y las zonas urbanas de la región.

 

“La Patagonia es zona libre de mosca de los frutos, reconocida a nivel internacional”.

Pablo de Acevedo, director ejecutivo de Funbapa.

Según detalló De Acevedo, los operativos aéreos alcanzan Neuquén, Cipolletti, Roca y Plottier, mientras que por vía terrestre se trabaja en Villa Regina, Valle Medio, Centenario y Allen.

El director ejecutivo de Funbapa remarcó que el control preventivo es clave porque la mosca de los frutos está considerada una de las plagas más importantes para la fruticultura a nivel internacional. “Por eso hoy este programa mismo está reconocido también a nivel internacional como un programa que está funcionando con mucho éxito y que está cumpliendo con los objetivos que se plantea”, afirmó.


Un beneficio económico para el sector producto de la Patagonia


Desde 2025, el programa es solventado exclusivamente por los productores a través del canon sanitario aplicado a la fruta destinada a exportación, mercado interno e industria. En esta línea, el presidente de Funbapa y de la Federación de Productores de Fruta de Río Negro y Neuquén, Sebastián Hernández, destacó el impacto económico del programa para el sector. Según explicó, el costo actual ronda los 100 dólares por hectárea, frente a más de 500 dólares si la región perdiera la protección sanitaria.

“Si uno lo mira dentro de los valores que hoy tiene que invertir el sector, estás hablando de cinco a uno”, señaló Hernández. Para ilustrar la comparación, tomó como referencia una producción promedio de 30.000 kilos por hectárea.

En números

30 millones de moscas
libera semanalmente la Fundación Barrera Zoofitosanitaria Patagónica (Funbapa), en el marco del Programa Nacional de Control y Erradicación de Moscas de los Frutos (PROCEM).

El dirigente sostuvo que el beneficio no alcanza únicamente a las empresas que exportan. También protege a quienes venden en el mercado interno, porque la presencia de la plaga puede afectar la calidad de la fruta y generar daños directos. “Es un beneficio económico para el sector, que no solamente es un beneficio para aquellos que exportan, sino es un beneficio para toda la actividad”, afirmó.

Hernández advirtió que, si la mosca logra instalarse, puede multiplicarse rápidamente y complicar tanto la producción como la comercialización. Según explicó, una hembra puede poner alrededor de 1.000 huevos en cada postura, lo que permite dimensionar el potencial de crecimiento de la población. La plaga pica los frutos, deteriora su calidad y puede generar restricciones sanitarias en los mercados de destino.