Un joven elanio tijereta, también conocido como milano tijereta (Elanoides forficatus), volvió a surcar los cielos de Florida a principios de julio, marcando el feliz desenlace de casi un mes de rehabilitación. Este regreso a la naturaleza fue posible gracias a la labor coordinada de diversas organizaciones y la dedicación de un equipo humano.
El ave, hallada a mediados de junio incapaz de volar, fue liberada específicamente el 6 de julio en un dormidero comunal. Este tipo de lugares son cruciales, ya que allí se congregan estas aves para descansar antes de emprender su migración. La organización conservacionista Conservancy of Southwest Florida, junto con Conservation Collier, un programa dedicado a la preservación de tierras sensibles, coordinaron la liberación para asegurar que el joven ejemplar pudiera unirse a otros antes de su gran viaje.
Los elanios tijereta anidan en el suroeste de Florida entre marzo y junio. Posteriormente, a finales de junio y principios de julio, se reúnen en estos grandes dormideros comunales, que son puntos clave antes de iniciar su ruta migratoria.
La historia de su recuperación comenzó el 16 de junio, cuando el ave ingresó al von Arx Wildlife Hospital, un centro de atención y rehabilitación animal perteneciente a la Conservancy of Southwest Florida. El ejemplar fue encontrado en el suelo, sin la capacidad de levantar vuelo.
En el hospital veterinario, los especialistas descubrieron que el milano tijereta, aunque relativamente saludable, presentaba acumulaciones de larvas de mosca parásita (de la familia Oestridae). Su tratamiento incluyó fluidoterapia y hierbas medicinales para su recuperación.
Una vez que el ave mostró mayor actividad, fue trasladada a un recinto de vuelo al aire libre. Allí pudo aclimatarse a las condiciones naturales, y el personal del hospital le proporcionó entrenamiento de vuelo regular. El objetivo era que el elanio tijereta desarrollara la resistencia y la fuerza muscular indispensables para sobrevivir en su hábitat.
El 2 de julio, los expertos confirmaron la recuperación total del ave, dándole el visto bueno para su liberación. Sin embargo, su regreso a la naturaleza tuvo un retraso de cuatro días. La razón fue la celebración del 4 de julio, Día de la Independencia de Estados Unidos, y los fuegos artificiales asociados en toda la comunidad. Los especialistas consideraron que liberar al ave en ese ambiente festivo podría haberle causado estrés y desorientación innecesarios. Por ello, se esperó hasta el 6 de julio para devolverla a su hábitat.
Desde la Conservancy of Southwest Florida, reflexionaron sobre este éxito: “Este resultado demuestra que la rehabilitación de la fauna silvestre va más allá del tratamiento de lesiones. Comprender la historia natural de una especie, planificar cuidadosamente su liberación y colaborar con socios conservacionistas son aspectos esenciales para brindar a la fauna silvestre la mejor oportunidad posible de sobrevivir en su hábitat natural”.
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