El presidente Javier Milei visitó Neuquén este sábado para asistir a la inauguración del nuevo auditorio de la iglesia evangélica Jesús es Rey, situado en calle Roca al 400. La actividad se realizó en una fecha significativa, coincidiendo con el Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes.
Tras la presentación de una banda musical, el mandatario comenzó su discurso pasadas las 19:30. Durante su intervención, Milei destacó la longevidad de la comunidad anfitriona, señalando que la iglesia Jesús es Rey cuenta con casi 90 años de historia y es la más antigua de Neuquén. Afirmó que de esta comunidad han surgido más de diez iglesias, extendiéndose por el Alto Valle, la cordillera, otras provincias y hasta el continente africano.
El presidente se refirió al nuevo espacio con entusiasmo, resaltando su capacidad para albergar a 4.000 personas y describiéndolo como el auditorio más grande de la Patagonia. También reconoció la labor comunitaria de la iglesia, afirmando que “antes de este auditorio ya habían hecho mucho por sus vecinos y lo hicieron sin esperar que nadie viniera”.
En un tramo de su alocución, Milei sostuvo que este es “un momento muy especial para la fe en Argentina”, mencionando la próxima visita del papa León XIV. Además, consideró que la inauguración ofrecía una “buena oportunidad para reflexionar sobre los valores judeocristianos que hemos decidido defender”.
El presidente aprovechó la ocasión para reiterar su defensa del equilibrio en las cuentas públicas y para criticar el rumbo de la política tradicional. “No es justo que el Estado gaste más de lo que genera”, afirmó ante los presentes. Sostuvo que el camino de la política tradicional “culmina en desastre” y respaldó su postura citando un pasaje del Evangelio de Mateo sobre la puerta estrecha y la puerta ancha. Al finalizar su discurso, y ante el grito de un asistente que deseaba su continuidad “hasta el 2050”, Milei respondió: “¡Hasta el 2031!”.
En el escenario, acompañaron al presidente Martín Menem, Karina Milei, y los pastores Hugo y Silvia Márquez junto a Matías y Nadia Riffo.
Previamente, el pastor Hugo Márquez dirigió unas palabras al presidente, deseando que “la cobertura de Dios” acompañe a las autoridades en sus decisiones. “Señor presidente, yo no quisiera estar en su pellejo. Tenemos el compromiso bíblico de orar por las autoridades”, manifestó. Márquez citó un pasaje bíblico sobre la confianza en Dios para superar momentos difíciles y enfatizó que “Dios es el Dios de la vida”, no solo de los cultos, sino también del universo, el matrimonio y la familia. Concluyó con un mensaje al mandatario: “En los días más difíciles digan: en Neuquén están orando por mí”.
La agenda presidencial fue ajustada. Milei partió hacia Neuquén a las 17:30 y aterrizó en el Aeropuerto Internacional a las 19:10, donde fue recibido por el gobernador Rolando Figueroa. Minutos después, llegó al auditorio para la ceremonia, que comenzó a las 19:30. Tras la inauguración, representantes de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA) y de la Confederación de Iglesias Evangélicas Bautistas (COMFEBA) realizaron una oración y bendición para el jefe de Estado y las autoridades. El vuelo de regreso a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires estaba programado para las 20:45, con arribo previsto a Aeroparque a las 22:25.
Para los asistentes, la organización dispuso controles de seguridad rigurosos y recomendó evitar llevar bolsos y mochilas. El acceso al templo estuvo restringido a partir de las 18:30, por lo que se sugirió llegar con antelación y estacionar a dos cuadras del auditorio.