El Gran Premio de Italia dejó emociones encontradas para la escudería Alpine, y su respuesta pública no se hizo esperar. Apenas concluyó la competencia en Monza, y tras la visible frustración de Franco Colapinto frente a las cámaras, el equipo francés se volcó a sus redes sociales para expresar un contundente respaldo a sus dos pilotos.
Con un mensaje que decía “Orgullosos de nuestros muchachos”, acompañado de una imagen de Pierre Gasly y Colapinto, Alpine destacó la obtención de puntos por partida doble: el francés en séptimo lugar y el argentino en el noveno. Poco después, reafirmaron el resultado colectivo con otra publicación: “Sumando 8 puntos a nuestra cuenta”.
El apoyo también se personalizó. Para Colapinto, Alpine escribió: “¡Qué conducción, Franco!”. Y a Gasly, quien había largado desde la pole position y finalizó séptimo, le dedicaron: “Bien hecho Pierre, estamos orgullosos de vos. Más puntos en el banco”.
El tono elegido por la escudería fue claro: poner el acento en los ocho puntos conseguidos, en el doble ingreso al top 10 y en el crecimiento para el campeonato. Esta lectura es, sin duda, válida, aunque probablemente diste de la sensación que predominaba dentro del box una vez caída la bandera de cuadros.
Porque Monza guardaba el potencial de ser mucho más para Alpine.
Pierre Gasly había partido desde la primera posición, un lugar privilegiado que abría la puerta a una lucha por el podio e incluso una victoria histórica. Sin embargo, el piloto francés fue cediendo terreno durante la carrera hasta terminar séptimo. Este resultado, si bien le permitió sumar seis valiosos puntos, estuvo lejos de sus aspiraciones iniciales.
El caso de Franco Colapinto fue aún más particular. El argentino largó séptimo, avanzó al cuarto puesto en el relanzamiento e incluso llegó a ubicarse tercero. Pero un error lo llevó a despistarse y retroceder hasta el decimosexto lugar, comprometiendo una oportunidad enorme. No obstante, Colapinto protagonizó una notable remontada, recuperando siete posiciones para cruzar la meta noveno.
El balance final presentó, así, una curiosa paradoja. Alpine obtuvo el tipo de resultado que, muy probablemente, habría firmado antes de que comenzara el fin de semana: sus dos autos en los puntos. Sin embargo, es difícil imaginar que hubieran aceptado ese mismo desenlace antes de la carrera, y menos aún antes del relanzamiento.
Colapinto lo dejó de manifiesto. Apenas terminó la competencia, no pudo contener las lágrimas al reconocer que había desaprovechado una oportunidad de gran envergadura, tanto para él como para el equipo. Su emoción evidenció cuánto le dolía haber estado tan cerca de conseguir un logro mucho mayor.
Alpine, en contraste, optó por acompañarlo. No hubo reproches públicos ni alusiones al error. Todo lo contrario: el equipo optó por mensajes de respaldo, elogios a su pilotaje y una celebración del doble puntaje.
El rendimiento deportivo también dejó motivos para la satisfacción. Gasly superó a Liam Lawson en el campeonato de pilotos, ocupando ahora el noveno puesto con 50 puntos, frente a los 49 del piloto de Red Bull. Además, Alpine alcanzó los 71 puntos en el Mundial de Constructores, igualando a Racing Bulls en el quinto lugar.
Por todo esto, el mensaje de Alpine tuvo un carácter de reivindicación. La escudería decidió enfocarse en lo logrado y no en lo que se escapó. Ocho puntos, dos autos dentro del top 10, un quinto puesto compartido en Constructores y un fuerte respaldo público para sus pilotos. En Monza, el equipo pudo haber conseguido mucho más, pero también pudo haberse ido con las manos vacías. Eligieron contar la primera parte de la historia.
Al menos en público.