La Municipalidad de Neuquén habilitó el pasado sábado 400 metros de la Gran Avenida Mosconi, entre las calles Chaneton y Don Bosco. Esta apertura es significativa, ya que permite la recuperación de los cruces transversales en Leguizamón y Láinez, facilitando así la circulación en la zona.
Según información oficial del Municipio, el flujo vehicular ha sido redirigido al sector central de este tramo recién abierto, mientras los equipos de obra continúan trabajando en los espacios laterales de la avenida.
En el segmento habilitado, los conductores disponen ahora de dos carriles por sentido y un carril adicional para estacionamiento temporario destinado a frentistas. Esta nueva configuración implica la eliminación de las antiguas colectoras, una medida contemplada en el diseño de la renovada Gran Avenida.
Es importante recordar a los automovilistas que, si bien hay un nuevo tramo en uso, la circulación se realiza dentro de una zona de obra activa. Por ello, el Municipio ha dispuesto un operativo de seguridad vial para ordenar el tránsito. Se insta a respetar las velocidades máximas permitidas y seguir las indicaciones de los agentes y banderilleros ubicados en las esquinas.
Una vez completado el desvío del tránsito, la obra en los laterales del nuevo tramo comenzará una etapa clave. Primero se ejecutarán los pluviales longitudinales, para luego avanzar con la construcción de las nuevas veredas y las bicisendas, elementos fundamentales para completar este corredor urbano. Adicionalmente, se inició el desmantelamiento del cerco provisorio en las áreas donde ya no es necesario, lo que permitirá avanzar con el cordón cuneta del lado de la vereda y otras intervenciones de infraestructura.
En paralelo, se prevé el montaje de un moderno sistema de iluminación LED. Este replicará el esquema ya instalado en el cantero central, buscando extender la cobertura lumínica a lo largo de toda la traza de la Gran Avenida, mejorando la seguridad y visibilidad nocturna.
La obra tiene como objetivo final completar los cinco carriles previstos para este nuevo eje vial, junto con la bicisenda, amplios espacios verdes y veredas renovadas. La estrategia de habilitaciones parciales permite liberar al uso público los sectores ya terminados, mientras los trabajos se trasladan progresivamente a las áreas aún en construcción.
Al respecto, Alejandro Nicola, secretario de Infraestructura y Planeamiento Urbano, explicó que esta modalidad posibilita mantener la circulación principal con tres carriles de forma transitoria. La distribución del tránsito se ajustará a medida que la construcción del resto de la avenida progrese. Con la apertura de este último tramo, las labores se concentran ahora en la configuración definitiva de los sectores laterales de la vía.