¿Nacemos Especistas o Nos Enseñan a Serlo? Lo que las Niñas y Niños Nos Revelan Sobre la Empatía Animal

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¿nacemos Especistas o Nos Enseñan a Serlo? Lo que las Niñas y Niños Nos Revelan Sobre la Empatía Animal

El dilema moral: ¿A quién salvarías primero?

¿Es la superioridad moral humana una verdad biológica o simplemente una idea que nos han inculcado? En el año 2020 investigadores de Harvard y Yale decidieron poner a prueba esta premisa mediante dos estudios con más de 400 participantes, divididos entre adultos y niños de 5 a 9 años.

A través de diversos dilemas morales, se les planteó una situación crítica: elegir a quién salvar entre un número variable de seres humanos y un número variable de perros o cerdos.

Los niños y niñas eligen con el corazón, no con prejuicios

Los resultados son fascinantes y, para muchos, inesperados:

  • Prioridad animal: Los niños y niñas mostraron una tendencia mucho más débil a priorizar a los humanos. De hecho, el 71% de los niños y niñas prefirió salvar a 100 perros antes que a una sola persona.
  • Perros vs. Humanos: Para muchos de los pequeños participantes, la vida de un perro tiene el mismo valor moral que la de un ser humano.
  • Incluso los cerdos: Aunque los cerdos fueron menos valorados que los perros, la mayoría de los niños y niñas seguía prefiriendo salvar a diez cerdos antes que a un humano.

El contraste con las y los adultos

En el otro extremo, las y los adultos mostraron un sesgo especista muy marcado. Casi la totalidad eligió salvar a un humano incluso si eso significaba el sacrificio de 100 perros o cerdos. Para la mayoría de los mayores, la vida humana tiene un valor absoluto que eclipsa cualquier número de vidas animales.

El especismo como ideología aprendida

Según los autores del estudio, Lucius Caviola y Matti Wilks, esto demuestra que el especismo —la discriminación de los animales por considerarlos especies inferiores— aparece en etapas tardías del desarrollo. No nacemos pensando que somos dueños del resto de los seres vivos; lo aprendemos de nuestro entorno cultural.

Esta «ideología socialmente adquirida» explica por qué en algunas culturas se venera a ciertos animales mientras que en otras se les explota. Si los niños nacen con una empatía universal, ¿en qué momento perdemos esa conexión con el mundo animal?

Reflexionar sobre estos estudios nos invita a cuestionar nuestra propia escala de valores y a trabajar para que esa compasión natural de la infancia no se pierda en el camino hacia la edad adulta.

Para profundizar en el tema: Si quieres escuchar a una de las autoras principales explicar estos hallazgos, te invito a ver esta charla de Matti Wilks: