Un operativo de limpieza rutinario en el corazón de Neuquén Capital derivó en un preocupante hallazgo: 32 kilos de medicamentos fueron encontrados abandonados de forma clandestina en contenedores de basura. El material, compuesto por cajas, blísteres y envases, apareció mezclado con residuos domésticos en la calle Félix San Martín, entre Río Negro y Chubut.
Ante el riesgo de toxicidad que representa este tipo de desecho, la Municipalidad de Neuquén activó un protocolo especial para su retiro y puso en marcha una investigación formal. El volumen de los fármacos sugiere que el origen no sería un descarte domiciliario aislado, sino más bien de una institución o comercio.
Francisco Baggio, subsecretario de Medio Ambiente y Protección Ciudadana, manifestó la inquietud de las autoridades. “Estamos preocupados por este hallazgo, no puede ocurrir en la ciudad de Neuquén”, expresó el funcionario, quien advirtió sobre los peligros que conllevan los medicamentos mal descartados, como la contaminación del suelo, el agua y el aire, además del riesgo de que personas los consuman por accidente o de forma indebida.
Las sospechas de un origen comercial o institucional se refuerzan al considerar el sistema de recolección puerta a puerta existente para establecimientos que generan residuos patógenos, tales como farmacias, veterinarias, centros de salud y locales de estética. Este servicio busca justamente evitar el descarte inadecuado de este tipo de materiales.
Para identificar a los responsables de esta infracción, el municipio solicitó acceso a los registros de cámaras de seguridad, tanto públicas como privadas, ubicadas en el sector del hallazgo. “Queremos detectar qué pasó y quién fue la persona que hizo este descarte de medicamentos”, reiteró Baggio.
El retiro de todo el material requirió el uso de 12 bolsas rojas, las cuales están destinadas específicamente para residuos patógenos. Posteriormente, los fármacos fueron derivados a un horno pirolítico para su tratamiento e incineración segura.
Finalmente, el subsecretario Baggio recordó a la comunidad la alternativa correcta y gratuita para desechar medicamentos vencidos o sin usar: llevarlos a las farmacias de la ciudad. Estos establecimientos cuentan con recipientes especiales para recibir y gestionar de forma adecuada estos residuos, evitando así los riesgos para la salud pública y el ambiente.