El Programa de Fondos Rotatorios, una herramienta clave para la agricultura familiar en Neuquén, ha ampliado su alcance y fortalecido su capacidad financiera. Dieciséis nuevas organizaciones se han integrado a esta iniciativa, sumándose a las 107 ya existentes y elevando el total a 123 agrupaciones vinculadas en las siete regiones de la provincia.
Este crecimiento responde a un trabajo territorial exhaustivo llevado a cabo por la Secretaría de Prensa y Comunicación, que incluyó visitas técnicas, entrevistas y un análisis detallado de las condiciones necesarias para una gestión eficiente de los fondos. Las nuevas incorporaciones se concentran en cuatro de las siete regiones provinciales, reforzando la presencia del programa donde más se necesita.
En términos económicos, el programa ha visto un aumento significativo. Lo que en julio de 2026 registraba 425.949.315 pesos destinados a las organizaciones, ha ascendido a 737.980.002 pesos tras la cuarta licitación. Este incremento busca consolidar el impacto del fondo y asegurar recursos ágiles para los productores neuquinos.
La esencia de este sistema radica en la autonomía. Los recursos son administrados directamente por las organizaciones rurales, fomentando la confianza y el conocimiento mutuo entre los productores. Esta modalidad permite una respuesta rápida ante imprevistos como emergencias climáticas, eludiendo las demoras que a menudo caracterizan a los procesos burocráticos tradicionales.
El mecanismo se sustenta en un ciclo continuo de incorporación, recupero y refondeo, garantizando la disponibilidad permanente de capital. Cuando los productores devuelven los créditos, esos recursos vuelven a circular para apoyar a nuevos integrantes, una práctica que ha demostrado su eficacia en experiencias que superan los diez años de funcionamiento.
Uno de los beneficios tangibles del programa es la capacidad de realizar compras conjuntas, lo que optimiza el poder de negociación y reduce los costos logísticos. Gracias a esta estrategia, se han adquirido miles de bolsas de maíz, pellet de alfalfa, fardos, varillas y postes, elementos fundamentales para la alimentación animal y el desarrollo de la infraestructura productiva.
Para asegurar la continuidad y la mejora en la administración, se prevé refondear 90 de los 123 fondos existentes. Esta medida no solo reconoce el buen desempeño y la capacidad de gestión de los grupos de productores, sino que también los incentiva a seguir fortaleciendo sus capacidades.
En una próxima etapa, se implementarán nuevas herramientas diseñadas para perfeccionar la gestión, como la elaboración de un manual, un cuaderno de registro y un reglamento específico. Estos materiales permitirán un seguimiento claro y autónomo de los movimientos de cada fondo, facilitando el control interno y la transparencia.
La visión global del programa es capacitar a las organizaciones rurales para que desarrollen una gestión cada vez más independiente y transparente. De esta forma, los productores podrán evaluar y supervisar el funcionamiento de sus fondos sin requerir la asistencia constante de los equipos técnicos estatales, consolidando así la autogestión en el campo neuquino.