La Municipalidad de Neuquén avanza a paso firme en la ejecución del plan de repavimentación de 240 cuadras incluidas dentro del programa “3.000 cuadras de asfalto”, uno de los ejes principales del Plan Orgullo Neuquino. El objetivo es modernizar la red vial, mejorar la seguridad y la circulación en los sectores más transitados y recuperar calles históricas que habían superado su vida útil.
El secretario de Infraestructura y Planeamiento Urbano, Alejandro Nicola, informó que ya se repavimentaron más de 150 cuadras, con una inversión superior a los 8 mil millones de pesos provenientes del superávit municipal. “Dentro del plan 3.000 cuadras, la repavimentación es clave porque nos permite dejar a nuevas las calles más antiguas de la ciudad, muchas de ellas troncales y con gran tránsito”, explicó.
Nicola destacó que el ritmo de obra “es sostenido en toda la ciudad” y adelantó que “este año se superará la meta de 240 cuadras”. Además, aseguró que el programa “continuará de manera permanente”, como política estructural de mantenimiento vial.
Arterias históricas completamente renovadas
Entre las vías ya repavimentadas se destacan Bahía Blanca, con 16 cuadras entre Chocón e Independencia; San Martín, con 10 cuadras entre Colón y Bouquet Roldán; y Obrero Argentino, con 10 cuadras entre Mosconi y Richieri.
También fueron intervenidas Belgrano (13 cuadras en dos tramos), Casimiro Gómez (13 cuadras en el oeste), Novella (12 cuadras entre Huilén y Arabarco), Moritán (14 cuadras entre Nogoyá y Huilén) e Islas Malvinas (10 cuadras entre Villegas y Avenida Argentina).
El plan también alcanzó calles como Miguel A. Camino, Alfonsina Storni, Bouquet Roldán, Abraham, Alcorta y Cholar, todas con tramos renovados que mejoran la conectividad y el drenaje urbano.
Actualmente, los trabajos se concentran en la calle Rivadavia, entre Illia y Entre Ríos, una zona clave del centro neuquino.
Bocacalles y drenaje: obras complementarias para mayor durabilidad
Nicola explicó que la repavimentación se acompaña de una reconstrucción integral de bocacalles, un punto crítico del pavimento urbano. “En lo que va del año ya hicimos casi 40 bocacalles nuevas en hormigón con pluviales, y estamos por iniciar otras 20”, detalló. Estas tareas buscan solucionar problemas históricos de anegamiento y asegurar la resistencia del nuevo asfalto.
Desafío técnico: calles con adoquines
El plan también incluyó la renovación de calles adoquinadas en el barrio San Lorenzo, un desafío técnico particular por su antigüedad. Se repavimentaron 20 cuadras en vías como Las Gaviotas, Pilar, Matheu y Alfonsina Storni.
“Eran calles con más de 25 años de antigüedad. En algunos casos aprovechamos la estructura original colocando una malla de transición y nueva carpeta de asfalto, y en otros fue necesario retirarla por completo”, explicó Nicola, al detallar el criterio técnico de intervención según el daño estructural.
Con estos avances, el municipio profundiza su compromiso con la modernización urbana y consolida un modelo de inversión sostenida en infraestructura vial, que busca mejorar la calidad de vida de los vecinos de Neuquén capital.
