Neuquén: El RIGI Desata Mega Inversiones y Obras Concretas en Vaca Muerta

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Neuquén: El RIGI Desata Mega Inversiones y Obras Concretas en Vaca Muerta

El Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) está dejando de ser una promesa para convertirse en una realidad palpable en la provincia del Neuquén. Los anuncios iniciales ahora se traducen en acciones concretas, con la ejecución de obras, la adquisición de equipamiento, la perforación de nuevos pozos y una creciente demanda de proveedores locales. Este cambio marca un antes y un después para la Cuenca Neuquina, y en particular para Vaca Muerta, donde las cifras comienzan a reflejar la magnitud de una profunda transformación.

En el ámbito de la infraestructura de transporte de hidrocarburos, el proyecto VMOS destaca con una inversión cercana a los 3.000 millones de dólares. Se espera que esta obra esté operativa a principios de 2027 y, una vez que alcance su capacidad máxima de 700.000 barriles diarios, permitirá evacuar la producción y generar exportaciones energéticas estimadas en hasta 15.000 millones de dólares anuales.

En lo que respecta a la producción, Tecpetrol y GyP lideran un desarrollo de hidrocarburos en el norte de Vaca Muerta, aprobado bajo el amparo del RIGI. Este proyecto prevé un desembolso total de 6.400 millones de dólares, con una primera etapa de 2.000 millones de dólares hasta 2027, y tiene como objetivo alcanzar una producción de 70.000 barriles diarios.

Estos emprendimientos demuestran que la estabilidad tributaria, aduanera y cambiaria a largo plazo es esencial para hacer viables obras de gran envergadura, capaces de eliminar los cuellos de botella existentes. Sin embargo, la discusión sobre el gas natural escala a magnitudes aún mayores.

La iniciativa Argentina LNG, impulsada por YPF en colaboración con ENI y XRG, ha solicitado su adhesión al régimen. Este ambicioso plan proyecta una inversión acumulada de 51.000 millones de dólares, de los cuales 29.000 millones se desembolsarían hasta el año 2031. El proyecto contempla la construcción de dos unidades flotantes de licuefacción con una capacidad total de 18 millones de toneladas anuales de GNL, conectando directamente la producción neuquina con los mercados internacionales de mayor demanda.

Desde una perspectiva fiscal y financiera, el RIGI atrae estos megaproyectos por la certidumbre que ofrece a largo plazo. La estabilidad tributaria garantizada por 30 años, junto con la flexibilización del acceso al mercado de cambios y la eliminación de sesgos antiexportadores, no solo contribuye a reducir el costo de capital, sino que se presenta como una condición indispensable para asegurar el financiamiento internacional que demandan desarrollos de esta magnitud.

La puesta en marcha de estas inversiones genera un efecto multiplicador directo sobre la economía real de Neuquén. Las pequeñas y medianas empresas (pymes) regionales, las compañías de servicios especializados y la mano de obra técnica local experimentan un crecimiento inmediato en la demanda de insumos y servicios calificados. Este impulso se consolida a medida que la mayor producción se traduce en exportaciones continuas, afianzando a Argentina como un proveedor energético clave y a Neuquén como el motor del crecimiento económico del país.