El Observatorio municipal de Violencia contra las Mujeres de Neuquén ha presentado su informe número 16, una radiografía alarmante que revela 93 intentos de femicidio registrados en la ciudad en lo que va de 2026. El documento no solo expone esta cifra crítica, sino que también subraya la profunda vulnerabilidad económica que enfrentan las mujeres en estas situaciones y advierte sobre un notorio aumento en las intervenciones de asistencia durante los últimos dos meses.
Alejandra Oehrens, subsecretaria de las Mujeres, fue la encargada de dar a conocer los resultados. Su objetivo, explicó, es mantener informada a la comunidad sobre la evolución de las acciones del organismo, las características de los casos abordados y las zonas de la ciudad donde la demanda de asistencia es más urgente.
Entre septiembre y octubre, el organismo municipal llevó a cabo 79 intervenciones territoriales. Los datos son contundentes: la totalidad de las mujeres asistidas carece de empleo formal, y un significativo 90% comparte hijos con sus agresores. Estas dos condiciones representan barreras cruciales, dificultando enormemente la posibilidad de romper el ciclo de violencia.
“El 100% de estas mujeres no tiene un ingreso fijo mensual, no tiene un trabajo en blanco o algo que les permita seguir subsistiendo, seguir viviendo y poder alimentar a sus niños y niñas”, remarcó Oehrens, destacando la gravedad de la dependencia económica.
La ausencia de ingresos propios se erige como uno de los ejes centrales del informe municipal. La dependencia económica es un factor determinante que limita el acceso a una vivienda segura, la capacidad de cubrir gastos cotidianos y la construcción de una vida independiente del agresor. A ello se suma que nueve de cada diez mujeres que recibieron asistencia en el período analizado tienen hijos en común con los hombres denunciados, lo que a menudo intensifica las dificultades para poner fin a la relación violenta.
El acompañamiento municipal se despliega en diversas áreas para abordar estas complejidades. Actualmente, 19 mujeres reciben asistencia psicológica, mientras que otras 17 cuentan con el apoyo del área social, enfocada en impulsar su autonomía económica. Paralelamente, el área judicial ha iniciado 16 expedientes, todo ello parte del trabajo de asistencia y seguimiento que la subsecretaría desarrolla ante casos de violencia de género.
El informe también permite trazar un mapa de las zonas con mayor demanda de asistencia en Neuquén. Según Oehrens, los barrios del oeste de la ciudad continúan concentrando la mayor cantidad de intervenciones territoriales. Entre los sectores con más solicitudes de ayuda se mencionan Valentina Sur, Valentina Norte Rural, Hipódromo, Hi.Be.Pa., Cuenca XV, San Lorenzo Norte, San Lorenzo Sur y Villa Ceferino.
La funcionaria señaló además que los equipos municipales han incrementado su presencia en áreas como la Meseta, Colonia Nueva Esperanza y el Parque Industrial, así como en otros puntos del norte de la capital neuquina.
Durante la presentación del informe, Oehrens hizo un anuncio de particular relevancia: la subsecretaría comenzará a difundir los nombres y apellidos de hombres denunciados por violencia de género que, a pesar de las denuncias y el incumplimiento de medidas judiciales, permanecen en libertad.
La funcionaria expresó su preocupación por las deficiencias en la protección de las víctimas, advirtiendo que algunas mujeres siguen expuestas a amenazas, incluso después de haber buscado el apoyo institucional. “Muchas de las víctimas continúan recibiendo amenazas de muerte mientras sus agresores mantienen una vida cotidiana sin restricciones”, sostuvo, evidenciando la urgencia de medidas más efectivas.
Para aquellas mujeres que estén atravesando situaciones de violencia de género y necesiten apoyo, la casa Aliwenko es un punto de referencia. Se encuentra ubicada en El Ceibo 426, en el barrio Alta Barda de Neuquén. También pueden comunicarse con la subsecretaría de las Mujeres a través de sus redes sociales para solicitar orientación y asistencia.