El intendente de Neuquén, Mariano Gaido, presentó un proyecto de ordenanza que busca regular el funcionamiento de ferias y showrooms en la ciudad, a la vez que prohibirá la instalación de las denominadas «Saladitas» y la venta de productos en espacios públicos que operen al margen de la ley. La iniciativa fue ingresada al Concejo Deliberante y se espera su tratamiento en comisión para el lunes 10 de agosto, con una votación programada para el jueves 13.
La presentación oficial del proyecto contó con la presencia de diversas autoridades y representantes del sector. Acompañaron al intendente el ministro de Seguridad de la Provincia, Matías Nicolini; la Jefa de Gabinete, María Pasqualini; el jefe de la Policía de la Provincia, Tomás Díaz Pérez; Carlos Algueró y Daniel González por ACIPAN; la subsecretaria de Comercio, Gabriela Cagol; el comerciante neuquino, Roberto Ferracioli; y Octavio Ramírez, en representación de la Asociación Hotelera y Gastronómica de Neuquén.
María Pasqualini, Jefa de Gabinete, subrayó que el propósito de esta ordenanza es acompañar el crecimiento de la capital con una gestión ordenada. También hizo referencia a las políticas públicas implementadas para fortalecer al sector emprendedor. «No solo tenemos las capacitaciones para que se fortalezcan, tenemos también las salas de elaboración donde pueden pasar sus productos de manera gratuita y luego insertarse en las ferias municipales», explicó.
Por su parte, Gabriela Cagol, subsecretaria de Comercio, detalló que la ordenanza establecerá un régimen especial para ferias itinerantes y showrooms. La meta es equiparar las condiciones de funcionamiento con las exigidas a los locales comerciales para obtener su habilitación. Esto incluirá un registro de los stands, la implementación de medidas de seguridad, y la inscripción en ARCA y la dirección provincial de rentas. Asimismo, se fijará un canon de autorización con descuentos para ferias locales de Neuquén y aquellas con domicilio en la provincia.
Cagol agregó que, en cuanto al espacio público, se trabajará en una restricción específica: la prohibición de venta de productos industrializados en ferias ubicadas a menos de 500 metros de un local comercial que comercialice el mismo tipo de producto. Además, se coordinarán acciones con la policía para reubicar a los vendedores en espacios públicos habilitados para tal fin.
El intendente Gaido fue enfático en su postura respecto a la regulación. «Están dadas las condiciones para que vengas, te registres, para que lleves adelante tu tarea y tu trabajo como corresponde. No voy a permitir que lleguen a la ciudad afectando el comercio neuquino y afectando a los emprendedores neuquinos», afirmó. El mandatario también hizo mención a agresiones contra trabajadores municipales y aseguró que no se tolerará «la violencia a los inspectores municipales o a nuestra policía de la provincia”.
En este sentido, el ministro de Seguridad de la Provincia, Matías Nicolini, aseguró que habrá una colaboración estrecha: «se va a trabajar conjuntamente para que los pueda acompañar la policía para realizar este tipo de operativos». Nicolini destacó el desarrollo de la capital y la necesidad de que el área de seguridad esté «a la altura de ese crecimiento».
Desde el sector comercial, las reacciones no se hicieron esperar. Roberto Ferracioli, comerciante neuquino, manifestó que esta medida es «lo que necesitábamos» y calificó la venta informal desregulada como una «competencia que nosotros consideramos extremadamente desleal», dada la relevancia de Neuquén como polo de atracción.
Octavio Ramírez, representante de la Asociación Hotelera y Gastronómica, puso el acento en un aspecto crucial: «Un 60% de la venta informal va hacia los alimentos, por lo tanto, no solo es un problema comercial, sino es un tema de sanidad». Ramírez advirtió sobre el «enorme riesgo bromatológico» que implica trabajar «sin una libreta sanitaria, sin cadena de frío». Sin embargo, aclaró que la medida no busca impedir el trabajo de los emprendedores, siempre que cumplan con las regulaciones. «Si cumplen lo mismo que cumplimos los establecimientos, pueden trabajar libremente», concluyó.